DIEGO LÓPEZ BERNAL
A lo largo de estos primeros seis meses de El Espectador hemos sostenido que las autoridades relacionadas con el ramo de la seguridad pública malabarean datos para incidir en la opinión pública, con las (tal vez sanas) intenciones de que la percepción de la inseguridad tenga un efecto en la toma de decisiones, como las empresariales.
Y como algunos funcionarios rayan en falsedades al salir a dar desmentidos o mensajes triunfalistas, optamos por poner atención a lo que fuera a decir el gobernador AMÉRICO VILLARREAL al respecto en su Tercer Informe de Gobierno. En el primer clavado a cotejar datos nos dimos cuenta de que no sólo no mintió, sino que a quienes pusieron los números para elaborar el mensaje les faltó un poco de ingenio para destacar lo más destacable, valga la redundancia.
Hoy cumplimos seis meses de este esfuerzo informativo, caracterizado por presentar noticias con enfoque, básicamente evaluando estadísticas que permitan a nuestros espectadores saber cómo vamos en general, y particularmente con la lupa puesta en la economía y la inseguridad, los dos retos más complicados para cualquier gobierno, porque no todo depende de las autoridades locales.
La inseguridad…
Este tema debe de ser tratado con “pincitas”, como decimos coloquialmente, por una razón muy sencilla: respeto a las víctimas de la delincuencia, que tienen su cara más cruda en las familias de los desaparecidos porque no hay peor dolor que la incertidumbre de saber si un ser querido está vivo o muerto.
Un caso de ello lo vivimos la semana pasada cuando las autoridades estatales salieron a desmentir a colectivos buscadores de desaparecidos; la reacción fue impactante en los medios nacionales porque los voceros oficiales perdieron de vista algo: la revictimización en uno de los casos que más duelen a los tamaulipecos.
Por eso nos agradó que el Gobernador no exaltara los logros obtenidos en combate a la inseguridad, como lo hacía CABEZA DE VACA. Hay que dejarlo en claro: Mientras haya víctimas e impunidad no se debe de andar presumiendo algo, por mínimo que sea. Por ejemplo, el homicidio bajó casi 24 por ciento de enero a febrero, suena muy bien, pero este año hoy 164 personas no regresaron a casa porque perdieron la vida a manos homicidas (casi tres tamaulipecos cada día).
Hecho está…
Aquellos que opinaron la semana pasada sobre el caso de los desaparecidos mostraron insensibilidad; además, punto por punto las buscadoras los fueron desmintiendo, ante el desmentido que ellos hicieron primero. Ojalá haya más prudencia en este tema; sí, somos el estado de la frontera norte con menos problemas de inseguridad, pero deberíamos de ser el primer lugar nacional y, ni así, sería para presumirlo mientras haya impunidad.
Colofón…
En la negación de una afirmación lo más sensible es ponerse del lado de la víctima, aunque los hechos demuestren lo contrario… Es condición humana.
La ardilla toma otro ritmo…
