GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Hace falta leer un poco de historia y entender la importancia que tiene el campo mexicano y sus actividades esenciales en la cadena alimenticia, para surtir la demanda de producto en los núcleos de población de las manchas urbanas.
La falta de apoyos y programas para mejoramiento de caminos, equipamiento, semillas y comercialización hacen que muchas familias sigan abandonando sus parcelas, a cambio de una casa de renta en la ciudad.
La falta de producción interna para cubrir la demanda nacional hace que se importe algo tan básico como el maíz, frijol, carne de pollo, res, puerco.
¿Qué está pasando?
Escuchamos hablar mucho de la importancia de los grupos vulnerables, del nacionalismo. ¿Y? ¿En dónde se perdió la brújula?
Quitaron la mayoría de los programas para el campo, incluidos el Progan y Procampo, pues según había micha corrupción. ¿En dónde están los corruptos?, con nombres y apellidos por favor.
Para algunos con palabras y supuestos es suficiente, así llegaron al poder, sin resultado alguno en beneficio en los sectores prioritarios, como lo es el campo.
Sin duda, dejar así un sector tan importante tendrá su resaca o cruda.
Hoy el campo mexicano está funcionando al mínimo de su verdadera capacidad.
Está clarísimo, prefieren que la gente del campo lo abandone y mejor esté en la ciudad, «becados» de alguna u otra manera, agradecidos con los mismos que están sembrando los «baches», para muchas actividades prioritarias del país.
Cuando abandonan el campo esas mismas parcelas son utilizadas por personas ajenas, para otro tipo de actividades fuera del marco de la ley. ¿Capich?
¿Y LAS CARRETERAS Y CAMINOS RURALES?
Hace años abandonaron la rehabilitación de carreteras, es vergonzoso transitar por el norte de Veracruz, por algunas carreteras de Tamaulipas, como la de estación Manuel, en González, que conecta con Ciudad Ébano, San Luis Potosí.
Las carreteras y calles deberían estar siempre en aceptables condiciones, para eso es parte del presupuesto.
Es mejor invertir en el sector primario, no para malgastarlo en «mantener en pie» una estación avionera como el AIFA, misma que le cuesta al erario público (a usted y a mí) más menos tres mil millones de pesos anualmente.
Mexicana de aviación, ¡uff! Otros miles de millones más y también anualmente.
Y todo eso se sabe gracias al hoy extinto INAI, está claro les incomoda la sociedad civil se estere de su nula capacidad para hacer negocios en beneficio del país.
Siempre, y como siempre, solo unos cuantos son los beneficiados.
Pero sin INAI ya no pasará, ya no sabremos cuánto seguirá costando el trenecito y otras ocurrencias más del «venerable».
Toda esta borrachera de poder en algún momento se tendrá que pagar, la deuda en un escándalo, y no lo digo yo, ahí están los números en la última comparecencia del titular de las finanzas del país.
Lamentablemente se les hace caro tener equilibrios que regulen el ejercicio del poder.
Peor aún, no le han dicho a la gente que para realizar esas actividades que hacían los organismos autónomos en el Gobierno federal se tendrá que contratar mucho personal, y hacer aún más abultada la obesa burocracia del país actual.
Que se escuche bien.
Para realizar las actividades que hacían los extintos organismos autónomos, pero ahora desde adentro del gobierno, por lógica se contratará personal afín a la 4@, sin ahorrar absolutamente nada,
Y originalmente fue según la causa de cada organismo autónomo tendrá que liquidar a su personal operativo, lo cual costará una fortuna a las finanzas públicas, para después recontratar nuevo personal, oficialmente en la nómina federal, sin ahorro alguno, pero con puros afines al oficialismo.
Muy lamentable.
NIEVE EN MIQUIHUANA
Fue noticia este fin de semana la caída de aguanieve en las partes altas de los municipios del altiplano tamaulipeco, principalmente la zona de Miquihuana Bustamante, Tula y Palmillas.
Las imágenes son extraordinarias.
Muchas familias de la capital acuden cada temporada a disfrutar de las actividades al aire libre.
Es prudente comentar que en Miquihuana hay infraestructura para recibir visitantes que gusten y practiquen el turismo de montaña, hay habitaciones disponibles, muy económicas y con ambiente familiar.
También hay comida disponible en los comedores y pequeñas fondas ubicadas en la cabecera municipal y también en los hostales de la zona, la gastronomía del altiplano tamaulipeco es única e irrepetible, la recomiendo ampliamente.
Hagamos crecer el sector turístico de la zona, es increíble que aún el día de hoy algunos capitalinos no conocen Miquihuana, Bustamante y sus alrededores, también hay turismo regional, hace falta que conozcamos antes que nada nuestro estado, su riqueza en recursos naturales, y su gastronomía única.
Por mi parte… ¡Es cuánto!
