Día de las Madres: Una mirada desde la salud pública

ANGEL CAMACHO

Primero que nada, desde esta trinchera, me permito felicitar a todas y cada de las mujeres que han tenido en su haber el ser madres, muy en especial a mi santa madre, a la cual aún tengo la fortuna de contar con su presencia en este plano terrenal y a la cual, a su salud escribo estas líneas, como siempre, desde el enfoque de la salud pública.

Como cada día diez de mayo, en México celebramos el Día de las Madres, una fecha que honra el amor, el esfuerzo y la dedicación de quienes maternan. Sin embargo, más allá de las flores y los homenajes, esta fecha también invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las madres, especialmente en términos de salud pública.

Salud mental materna: un problema invisibilizado

La depresión posparto y otros trastornos de salud mental afectan a una proporción significativa de madres, especialmente durante el primer año después del parto. La falta de diagnóstico temprano, el estigma y el escaso acceso a servicios especializados son barreras que impiden una atención oportuna. En muchos países como el nuestro, estos temas siguen siendo tabú, y las madres enfrentan estas dificultades en soledad.

Carga de trabajo no remunerado y estrés crónico

La maternidad, especialmente cuando no está acompañada por políticas públicas de corresponsabilidad, recae mayoritariamente sobre las mujeres. El trabajo doméstico, el cuidado de los hijos y, en muchos casos, el trabajo remunerado genera una sobrecarga que tiene consecuencias físicas y emocionales. Este estrés sostenido contribuye al desarrollo de enfermedades como hipertensión, insomnio y trastornos de ansiedad.

Acceso desigual a servicios de salud

Muchas madres, sobre todo en contextos de vulnerabilidad, no tienen acceso adecuado a controles médicos, atención prenatal y posnatal, o servicios de salud sexual y reproductiva. Esta situación se agrava en zonas rurales o en comunidades marginadas, donde los recursos son escasos y la distancia a los centros de salud es un obstáculo importante.

Malnutrición y pobreza

La inseguridad alimentaria afecta directamente a las madres, muchas veces priorizando la alimentación de sus hijos por sobre la propia. Esto puede derivar en deficiencias nutricionales, anemia o bajo peso, comprometiendo su salud y bienestar general. Además, la pobreza limita las posibilidades de una crianza saludable y aumenta la exposición a múltiples factores de riesgo.

Violencia de género

Una gran proporción de madres convive con situaciones de violencia física, psicológica o económica, muchas veces dentro de sus propios hogares. Esta realidad no solo pone en riesgo su salud, sino también la de sus hijos e hijas, que crecen en ambientes inseguros.

Por lo anterior, en este Día de las Madres, además de celebrar, es importante exigir políticas públicas que garanticen condiciones dignas para la maternidad: acceso universal y equitativo a la salud, acompañamiento psicológico, licencias parentales justas, prevención de la violencia y sistemas de cuidado integrales.

Porque cuidar a las madres es cuidar a toda la sociedad.

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