GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Es lamentable el estado de las carreteras en gran parte del país; no vayamos muy lejos, aquí en Tamaulipas tenemos una ruta que pasará a la historia como una de las peores del norte de México.
Probablemente pocos la conocen, pero la ruta que va de Estación Manuel. en González, Tamaulipas, a la ciudad Ébano, en San Luis Potosí, es hoy por hoy el emblema del olvido oficial.
Hay muchas más, pero Veracruz se lleva la medalla olímpica en deterioro carretero.
Y para cerrar con broche de oro el Gobernador ratero saliente de Veracruz será premiado con puestazo en el gabinete de «la corcholata de Macuspana».
De ese tamaño es la intromisión del viejo bolivariano; su deporte favorito es quitar y mover a su antojo a cuanto personaje se le ocurra, para premiar a los rateros, pero únicamente a los de su ratonera.
Aun con los pésimos resultados para la ciudadanía veracruzana, pero muchos y buenos resultados para los negocios con las «estrellas familiares» del momento.
¿Todo ese endeudamiento público y sin mantenimiento carretero?
Nada más tantita, por favor.
¿QUÉ HICIERON ALLÁ «LOS REVOLUCIONARIOS»?
Me refiero a las dictaduras militares latinoamericanas, nos hace falta saber algo de historia; cuando llegaron, poco a poco fueron tomando el control de los contrapesos al Poder Ejecutivo.
Primero, pulverizaron el Poder Judicial, haciéndolo un ente de ornato, subordinado al mando militar «legítimo».
Segundo, tomaron el control de las cámaras y congresos, y todo sin cambiar una sola coma, y después fueron expropiando poco a poco todo lo que a ese grupo le significara algún interés.
Ojo, el día de hoy la mesa está servida para que, al igual que allá, una pandilla de vividores zurdos haga de un país su negocio personal, su negocio familiar.
¿Alguna semejanza? Es mera coincidencia, igual que siempre… igual o peor.
Cuba en aquellos años era considerada la economía más interesante y próspera de Latinoamérica.
A la llegada de «la Revolución», sus líderes, tuvo el apoyo total de todos los poderes, pues sólo Castro decidía y sigue decidiendo aún hoy su familia.
Es lamentable cómo ellos, y sólo esa secta de corruptos, controlan todo allá.
Se quedaron con los manantiales de agua dulce, con la propiedad de las playas, fincas, haciendas, ganado, recursos naturales, todo.
La revolución y su partido se adueñaron de todo.
Lamentablemente, allá los opositores al régimen no tuvieron manera de defenderse, y no la tienen hoy, gracias al control total y manipulación de la constitución, modificándola a placer, a modo de la selecta cúpula revolucionaria y del partidazo oficial.
En Cuba los hijos y nietos de aquellos revolucionarios viven hoy como sultanes, vacacionan con la realeza europea, les gusta ir de cacería a los safaris en África.
Les gustan los carros de alta gama, deportivos y de gran lujo, viajan en aviones privados, comen en los lugares más caros del planeta y todo ello en nombre de «la Revolución» y el partidazo oficial caribeño.
No quiero insistir en el peligro que representa tener diputados agachones y entregados a las mieles del poder, igual que allá en la isla cubana, en Venezuela y Nicaragua, los congresistas tienen lujos descarados, honestamente deberían recapacitar y vivir como vive cualquier persona, por eso el país está como está.
Y con todo esto y en el colmo del descaro se quejan de los lujos en el Poder Judicial, todo servidor público por igual debe recapacitar, y dejar a un lado el egoísmo personal, entender que todos son empleados de la gente, y como tal deben recibir una remuneración acorde al salario mínimo.
¿Por qué? Porque la política jamás debió ser tomada como un negocio, y la puerta para vivir a sus anchas con cargo al presupuesto, tener ese tipo de seguro médico, tener todas esas cosas que los alejan de la realidad colectiva, y así las necesidades de la ciudadanía, pasan a ser todo, menos prioridad, ¡farsantes!
Recapacitar significa hacer las cosas bien, nada más, lo que dice la constitución.
Y si alguien roba, se va, todo debe tener consecuencias.
Si alguien no respeta la ley y la constitución se va, es traidor.
Jamás letras chiquitas y modificaciones «fast track» a la Constitución.
Para combatir la corrupción y rastrear el enriquecimiento con dinero público está la UIF, para investigar a todos y actuar en consecuencia, no para perseguir opositores al régimen.
Pero hoy la UIF descaradamente se va a comer a restaurants de alta gama, pagando «con la poderosa» tarjeta oficial color guinda, nada más tantita.
Ojalá y no se malinterprete.
Pero el que quiere hacer las cosas bien y diferente a las ideas oficiales del momento, no es traidor a la patria.
¿QUIÉN TRAICIONA LA PATRIA?
Traidor a la patria es quien promete una cosa y hace otra.
Es quien divide a la sociedad, entre creyentes y protestantes al régimen.
Es quien vive con lujos oficiales en su rancho, allá en el sur del país.
Traidor a la patria es quien ve un partido político como negocio personal y familiar, heredando a sus juniors el legado oficial, y ya entrado en la borrachera de poder, entregarles el país completo.
¿Se acuerdan de Cuba, Venezuela y Nicaragua?
Traidor a la patria es quien culpa a otros de su propio fracaso financiero y el endeudamiento irracional, etiquetando generaciones futuras, todo esto sin resultados positivos para la ciudadanía, puras deudas, puras tachas.
La gasolina hoy rebasó los 24 pesos por litro, la escalada de precios está por venir.
El Fobaproa es un kínder en comparación con la universidad de corruptos del bienestar, al servicio «del señor» y todo en nombre de la «transformación».
Para que luego no digan que no sabían del tema.
Ciego el que no ve y lee.
Sordo el que no escucha.
Mudo el que no entiende o es cómplice, y borracho el que toma con dinero público y pide factura de consumo.
NOTA DEL RECUERDO
Eso de condecorar títeres cubanos, en eventos oficiales mexicanos, son momentos de trascendencia corporativa izquierdista. ¡Abusados!
Por mi parte… ¡Es cuanto!
