De sismos y otros temblores (políticos)

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Aprovechemos este espacito que nos han dejado este viernes los cada vez más colaboradores de El Espectador, en el Foro Opinión, para desentumir los dedos al teclear algunas de las ideas que nos avienta la ardilla que aún anda allá arriba de nuestros hombros (hombros, ¡no escombros!).

Ya los saben nuestros espectadores, damos prioridad de mantenerlos al tanto de lo que acontece en los foros tamaulipecos porque nos parece más relevante, mucho más, que leer algo que pueda salir de estas manos en la cansada Lenovo.

Sin más preámbulos comencemos a dar rienda suelta a la creciente necesidad de este simple espectador de opinar un poco sobre lo acontecido la semana que está por terminar, aunque también podemos darnos tiempo de echar un vistazo a la agenda de la próxima.

Foro Cotidiano…

Más que los problemas climáticos que aquejan a Tamaulipas, como el contraste de la sequía fronteriza y las lluvias del centro y sur, hace unos días nos llamó la atención la reactivación de la actividad sísmica en la entidad.

Y pues sí, ya se volvió algo cotidiano informar sobre los temblores (imperceptibles) en nuestro estado, destacando que el Servicio Sismológico Nacional de la UNAM captó dos registros en un solo día; fue el domingo pasado, en tanto que el miércoles se registró uno más.

La noticia no tiene nada de espectacular porque desde el año pasado esta actividad sísmica se incrementó hasta romper el récord anual histórico, además de que las magnitudes hacen que sean prácticamente imperceptibles para los seres humanos y, por lo tanto, sin riesgos reales.

Sin embargo, llama la atención que ninguna institución académica se haya dado a la tarea de investigar las causas del aumento de los sismos en nuestra entidad, por lo que en El Espectador damos seguimiento informativo de manera puntual y así no nos agarra por ahí desprevenidos una noticia de alto impacto, en este sentido.

Foro Político…

Esta semana se entrelazaron fuertemente los foros político y universitario ya que el gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA dedicó parte de su agenda para acudir a la Universidad Autónoma de Tamaulipas, reforzando el vínculo de la máxima casa de estudios con el Gobierno del Estado.

Esta relación podría ser un arma de dos filos en otros tiempos y el más claro ejemplo lo tenemos en las malas prácticas que realizó el anterior rector para favorecer a la clase política que lo impuso; sí, hablamos del cabecismo, que también hizo de las suyas en la Universidad.

Hoy, con DÁMASO ANAYA ALVARADO lanzamos la pregunta a los estudiantes y la planta docente: ¿Favorece o no a la academia la relación institucional entre Rectoría y Gobierno? ¿Influye el hecho de que ambos líderes sean primos? La mejor respuesta está al interior de la UAT.

Por lo pronto, en los mensajes políticos de esta semana, así como la información que en más de un año brinda cotidianamente la Universidad, dejan en claro que hay un golpe de timón que deberá de favorecer a las nuevas generaciones de estudiantes.

Simplemente hablar de impartir las carreras de arquitectura y medicina en esta Capital ya marca un hito en nuestra Alma Máter, pero insistimos en que sean los universitarios quienes califiquen la gestión del Rector y la relación que tiene con el Gobernador.

Hecho está…

Antes de bajar el telón de esta semana en nuestro Polifórum resulta sano comentar que la próxima semana AMÉRICO VILLARREAL ANAYA dará cuentas a Tamaulipas de lo que ha realizado en tres años completos (a diferencia de los informes) al frente de la administración estatal. Documentado está que el Gobierno estatal actual marcha a un ritmo para impresionar a cualquiera, aunque hay ramos del quehacer público con serios pendientes.

Tramoyeros: Levanten ya ese telón de los tres años de americanismo, se pondrá interesante y en un descuido nos dan “nota bomba” en el tema favorito: el combate a la corrupción… ¡A temblar!