DIONICIO ALBERTO ZÚÑIGA
La educación básica en México está en un punto de inflexión. Con la Nueva Escuela Mexicana como el marco educativo vigente, los Consejos Técnicos Escolares enfrentan un reto crucial: evolucionar hacia comunidades de aprendizaje que potencien la participación colectiva y el intercambio de conocimientos.
Este cambio no es solo un ajuste técnico, sino una oportunidad para repensar cómo se construyen los aprendizajes desde la base.
Desde 2013, el Consejo Técnico Escolar (CTE) se ha consolidado como el órgano colegiado con mayor poder de decisión técnico-pedagógica en las escuelas de educación básica en el país,
El CTE es el encargado de adoptar e implementar estrategias para contribuir al máximo logro de aprendizajes de los educandos y el fortalecimiento de los lazos entre la escuela y la comunidad bajo una perspectiva de enfoque territorial.
Para llevar esta encomienda, los colectivos docentes sesionan durante cinco días hábiles previos al inicio del ciclo escolar y durante ocho días distribuidos a lo largo del ciclo escolar, el último viernes de cada mes según indique el calendario autorizado.
El reto actual para las maestras y los maestros es implementar el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana, el cual tiene entre sus fundamentos la autonomía profesional.
Este principio no solo promueve el intercambio de experiencias entre los maestros, sino que sienta las bases para la creación de comunidades educativas que mejoren los aprendizajes colectivos y refuercen el papel del docente en la transformación del entorno escolar.
El pasado cinco de octubre de 2024, en el marco del Día Mundial de las y los Docentes, Valorar la Voz Docente, organizado por el Sindicato Nacional para los Trabajadores de la Educación (SNTE), el secretario de Educación Pública, Mario Martín Delgado Carrillo, declaró durante su intervención que:
“… Una de las propuestas es que los Consejos Técnicos Escolares se conviertan en Comunidades de Aprendizaje, en las que exista diálogo entre los maestros y que no sea un mandato de la autoridad que imponga más trabajo burocrático. Es la gran oportunidad para que el magisterio se ponga al frente de esta gran transformación…”.
Entonces, un nuevo reto será pasar de los Consejo Técnicos Escolares a las Comunidades de Aprendizaje, pero ¿qué son estas comunidades de aprendizaje?
Se refiere a un modelo educativo basado en los principios y prácticas de inclusión, igualdad y diálogo. Para Gabriel Cámara (2004) es el espacio que se crea en cualquier escuela de educación básica para revalorar a las maestras y los maestros, y atender personalmente a cada estudiante.
Otras voces expresan que las comunidades de aprendizaje implican a todas las personas que de forma directa o indirecta influyen en el aprendizaje y el desarrollo de las y los estudiantes, incluyendo al profesorado, familiares, vecinos del barrio, asociaciones, organizaciones y miembros de la comunidad en general.
Algunos estados de la República ya han experimentado el trabajo de comunidades de aprendizaje en relación tutora, además existen investigaciones al respecto que dan cuenta de esta forma de trabajo y que convendrá analizarlas para estar a tono con el nuevo reto.
En definitiva, la transformación de los Consejos Técnicos Escolares en Comunidades de Aprendizaje supone un reto, pero también una oportunidad única para fortalecer el papel de la escuela como un espacio de diálogo e inclusión.
El éxito de este proceso dependerá de la capacidad de las comunidades educativas para adaptarse, cooperar y liderar el cambio desde el aula, la escuela y la comunidad, con un enfoque que privilegie las necesidades de los estudiantes y la participación activa de todos los actores involucrados.
PASANDO AL PIZARRÓN
“Una excelente opción que en un tono cercano y dinámico invita a reflexionar y aprender. Busca evocar tanto la idea de educación como el acto de hacer una revisión honesta y directa de temas importantes. Aquí se abordarán temas de forma clara y didáctica para comprender mejor el ámbito educativo.”
Dionicio Alberto Zúñiga
