¿Cómo detectar genética superior dentro del propio hato?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Para la industria y «su librito» es fundamental que todos los hatos comerciales cambien de toros sementales cada año, alegando problemas genéticos al usar un mismo toro por varias generaciones o años, pues aseguran habrá problemas con la consanguinidad empadrando el mismo toro con su misma descendencia.

Falso. El primer criador de genética Beefmaster, Tom Lasater, quien desarrolló la raza en Texas y Colorado, Estados Unidos, allá por los años 30’s y 40’s, y su familia aún hoy mantienen cerrado su hato ganadero a genética externa, desde hace más de 80 años, sin problemas y sin contratiempos,

Otro dato son los rebaños de búfalos, al ser animales no domesticados nadie cambia de sementales cada año, solo el mejor y más fuerte deja crías, dejando a la naturaleza que haga su voluntad, como debe de ser.

Únicamente las mejores líneas maternales serán las que prevalezcan en el tiempo, regularmente las mejores líneas genéticas tienen consanguinidad.

Así se desarrollaron en su origen todas las razas modernas que hoy conocemos, en base a selección de grupos raciales y mucha consanguinidad, para fijar características propias en cada grupo genético.

El caso de los criollos americanos es idéntico a los búfalos, la naturaleza fue quien seleccionó estos animales desde hace más de 500 años, dejando únicamente sobrevivir en cada generación animales adaptados a su entorno, sin la ayuda de nadie, en aquellos años no había forrajeras y medicamentos, el resultado es extraordinario, aún el día de hoy,

RUSTICIDAD

Todos los ranchos tienen entornos diferentes, y más en hatos comerciales; así que, siguiendo la filosofía de Tom Lasater, es fundamental seleccionar genética de nuestras mejores vacas.

Vacas bien mantenidas a pasto, sin suplementos, medicamentos, baños garrapaticidas, sin apoyo externo,  y que desteten crías aceptables,

En ganadería comercial tener vacas que desteten crías cada año es prioridad, sin asistencia y sin apoyo externo, adaptadas a su entorno.

¿Cómo deben ser esas vacas de selección interna?

Son vacas que destacan del grupo, balanceadas y moderadas, además destetan una cría sana cada año, siempre mantienen buena condición corporal, aún durante la lactancia, son de talla mediana y en su récord sin excusas cada año dan resultados positivos para el criador comercial.

SEMENTALES INTERNOS CON VALOR MATERNO

Son esas crías nacidas en nuestro propio entorno, que no tienen registro, pero técnica y funcionalmente son mejores que cualquier toro fino «con papeles», son hijos de esas vacas «élite» en nuestro hato, no tienen problemas de adaptación y jamás ocuparon un kilo de alimento para poder desarrollarse en un entorno natural.

TOROS FINOS DE PEDIGREE

Hay buenos criadores de pedigree, en cualquier raza, pero son una minoría, por lo general en mayor número son criadores que producen toretes en serie,  con alimento a voluntad, y con todos los cuidados médicos, etc.

Lamentablemente esos toros «finos», que parecen hipopótamos disfrazados «de», ocupan toneladas de alimento desde sus primeros días de vida.

Por resultado, esos registros no tienen números reales, están maquillados con toneladas de comida en el pesebre.

Son animales que muchas veces no saben comer en la pradera, muchos van destinados a morir y revivir por medio de la aseguradora,

Mal negocio para todos.

Un toro malo, aun siendo de pedigree, hace estragos en la economía de cualquier hato comercial, nada más les hace perder un año completo, sin crías, cuando no se adaptan.

CONCLUSIONES

Por esto y muchas cosas más es mejor buscar una nueva fórmula y forma de selección ganadera. Solo hay dos caminos:

1) Ser uno más del montón, buscar modas y toros «finos», en las mismas ferias y lugares de siempre, además de seguir al pie de la letra «el mismo librito», con pésimos resultados, o…

2) Hacer selección maternal interna, en base a los mejores vientres que ya tenemos viviendo en nuestro propio entorno, sin ayuda externa, vacas funcionales de cero mantenimiento y que den una cría sana, aceptable cada año, sementales con valor maternal real.

Nota: Cualquier animal «fino», que requiere cuidados especiales en alimentación,  baños y más durante su adaptación, no funciona, no sirve, y debe ir al rastro, sea cual sea su origen, representa un pasivo para la economía de su negocio ganadero. El toro sirve o no sirve y tan tan.

Lamentablemente muchos toros finos hoy no sirven, pues su alimentación en más del 90 por ciento de los hatos de pedigree se centra en concentrados, núcleos, vitaminas, medicinas y un gran pesebre lleno de comida.

Eso… no es genética.

Por mi parte… ¡Es cuánto!