Ansiedad: Cómo hacerle frente

ANGEL CAMACHO

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo al estrés y puede ser útil en ciertas situaciones para motivarte o protegerte. Sin embargo, cuando la ansiedad se vuelve abrumadora o persistente puede interferir con la vida diaria y ser debilitante. Por tal motivo, mi amable lector, aquí te explico qué es la ansiedad y algunas estrategias útiles para manejarla mejor.

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

La ansiedad es un sentimiento de inquietud, preocupación o miedo, a menudo acompañado de síntomas físicos como palpitaciones, sudoración, temblores o dificultad para respirar. Puede estar relacionada con situaciones específicas (como hablar en público) o presentarse sin una causa aparente (como en el trastorno de ansiedad generalizada).

DATOS DUROS:

  • La OMS estima que el cuatro por ciento de la población mundial sufre trastornos de ansiedad.
  • Según el Inegi, para 2024 se estima que al menos el 31 por ciento de la población experimenta síntomas relacionados con la ansiedad.
  • Un 19.3 por ciento de quien la padece presenta síntomas de ansiedad severa, mientras que el 31.3 por ciento muestra signos leves.

SÍNTOMAS COMUNES DE LA ANSIEDAD:

  • Nerviosismo o tensión
  • Sensación de peligro o pánico
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Respiración rápida (hiperventilación)
  • Sudoración
  • Temblores
  • Dificultad para concentrarse
  • Problemas para dormir

ESTRATEGIAS PARA MANEJAR LA ANSIEDAD

1. Prácticas de respiración profunda: La respiración lenta y profunda ayuda a calmar el sistema nervioso. Puedes intentar inhalar lentamente contando hasta cuatro, mantener la respiración por cuatro segundos, y exhalar por otros cuatro segundos. Ejercicio: La «respiración diafragmática» (respirar desde el abdomen) ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y a relajarte.

2. Mindfulness y meditación: La meditación de atención plena ayuda a enfocarte en el presente en lugar de preocuparte por el futuro. Practicar la conciencia plena te ayuda a reconocer tus pensamientos ansiosos sin dejarte abrumar. Las aplicaciones como Headspace o Calm pueden ser útiles para guiar tus sesiones de meditación.

3. Ejercicio físico regular: El ejercicio ayuda a liberar endorfinas, que son los químicos cerebrales que mejoran el estado de ánimo y actúan como analgésicos naturales. Incluso una caminata rápida de 30 minutos puede marcar la diferencia.

4. Escribir un diario: Escribir sobre tus preocupaciones puede ayudarte a entender tus patrones de ansiedad. Esto te da la oportunidad de identificar pensamientos irracionales y reformularlos. También puedes usar un diario de gratitud para enfocar tu mente en lo positivo.

5. Limitar la cafeína y el alcohol: Estas sustancias pueden empeorar la ansiedad. La cafeína estimula el sistema nervioso y puede aumentar la frecuencia cardíaca, mientras que el alcohol puede interrumpir los patrones de sueño y aumentar la ansiedad al día siguiente.

6. Tener una rutina de sueño saludable: El descanso es esencial para manejar la ansiedad. Trata de establecer un horario de sueño regular y crea un ambiente relajante antes de acostarte. Evita las pantallas de los dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de dormir.

7. Conéctate con los demás: Hablar con amigos o familiares puede ayudarte a reducir el estrés. A veces, simplemente expresar tus preocupaciones puede hacerlas menos pesadas. Si la ansiedad es persistente, buscar el apoyo de un terapeuta o consejero profesional puede ser muy beneficioso.

¿CUÁNDO BUSCAR AYUDA PROFESIONAL?

Si la ansiedad interfiere significativamente con tu vida diaria se recomienda buscar ayuda de un profesional de la salud mental. Los tratamientos comunes incluyen terapia cognitivo-conductual (TCC), que te ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos, y en algunos casos, la medicación puede ser necesaria bajo la supervisión de un médico.

Manejar la ansiedad es un proceso continuo, pero con las herramientas adecuadas puedes reducir su impacto en tu bienestar.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… Que curar”.