¿Afectan lluvias intensas la salud pública?

ANGEL CAMACHO

Más allá de los beneficios que traerán consigo las lluvias, cuando estas son en exceso y no se cuenta con la infraestructura necesaria, pueden llegar a convertirse en un serio problema para la salud de la población.

En Tamaulipas, las lluvias intensas y prolongadas registradas en distintos municipios no solo han provocado afectaciones materiales y de infraestructura, sino que también han encendido las alertas en el sector salud, por los riesgos sanitarios que se presentan tras estos fenómenos meteorológicos.

Riesgo de enfermedades por agua contaminada y vectores

Después de las lluvias, las enfermedades transmitidas por agua contaminada representan una de las principales amenazas para la población. En comunidades con infraestructura de drenaje insuficiente o colapsada, se incrementan los casos de enfermedades diarreicas agudas, hepatitis A y leptospirosis, debido al contacto con aguas negras o estancadas.

En zonas urbanas y rurales como Reynosa, Matamoros, Tampico o Ciudad Mante, el agua estancada también favorece la proliferación del mosquito Aedes aegypti, lo que incrementa el riesgo de dengue, zika y chikungunya, enfermedades que ya tienen presencia endémica en el estado. De hecho, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud de Tamaulipas, los casos de dengue tienden a incrementarse después de los periodos lluviosos.

Problemas respiratorios y de piel en albergues y viviendas afectadas

La humedad persistente y el hacinamiento en refugios temporales pueden favorecer la aparición de infecciones respiratorias agudas, especialmente en niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. También es común observar afectaciones dermatológicas, como hongos, sarpullido o infecciones bacterianas de la piel, por el contacto prolongado con agua sucia.

Salud mental y acceso a servicios en comunidades vulnerables

Además del impacto físico, las lluvias intensas afectan profundamente la salud mental de las familias que pierden sus hogares, pertenencias o sufren aislamiento por caminos inundados. El estrés, la ansiedad y la incertidumbre pueden generar síntomas graves de desgaste emocional y trastornos como el TEPT (trastorno de estrés postraumático).

En comunidades rurales y marginadas, donde los centros de salud son escasos o de difícil acceso, estas condiciones agravan aún más los efectos de la emergencia sanitaria.

Acciones urgentes para prevenir brotes

La Secretaría de Salud de Tamaulipas, en coordinación con los ayuntamientos, ha intensificado labores de fumigación, monitoreo epidemiológico y promoción de higiene en las zonas afectadas. También se han emitido recomendaciones a la población para hervir o clorar el agua de consumo, evitar caminar en aguas encharcadas, y acudir al centro de salud ante cualquier síntoma sospechoso.

En Tamaulipas, los efectos de las lluvias intensas van más allá de las inundaciones. Representan un reto para la salud pública que exige una respuesta rápida, coordinada y con enfoque preventivo. Es responsabilidad de autoridades y ciudadanía trabajar juntos para evitar brotes que puedan poner en riesgo la vida y bienestar de la población.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.