Se aproxima la elección en Chihuahua

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Como es del dominio público, en varios estados del país habrá elecciones para renovar varias gubernaturas, también diputaciones locales, ayuntamientos y diputaciones federales en 2027; hasta ahí todo bien.

Lo curioso de este caso destaca, en primera instancia, al ser un estado gobernado por la oposición, donde por cierto manda galleta desde hace varios años doña Maru Campos, me refiero al hermano estado norteño de Chihuahua.

Bien, Maru llegó, a pesar de, sin el apoyo del impresentable de Javier Corral, entonces panista igual que Maru, un ser humano que al igual que otros, siendo gobernador de oposición, se entregó a los brazos de la transformación, por un hueso, traicionando a sus respectivos partidos, a su militancia y también a sus ciudadanos.

Javier Corral prefirió las mieles del poder y borrón en su cuenta pública, después de seis años de saqueo descarado, desde la máxima silla estatal. Corral prefirió sus intereses personales, en lugar de priorizar el interés social.

Corral culpó en todo momento, de sus fallas y del desastre oficial, a César Duarte. Curioso, esa es la fórmula favorita de los inútiles a la patria, para justificar su propia estupidez, en el manejo del poder. Por favor no se ría amable lector, algún parecido, es mera coincidencia.

Hoy, el oficialismo de quinta, ya con el control total en el Poder Judicial, buscan reabrir un caso juzgado con anterioridad, algo completamente fuera de cualquier brújula jurídica, con dos centímetros de inteligencia y cordura legal, pero en tiempos electorales nada es casualidad.

El oficialismo decidió mandar a un penal de máxima seguridad a un exgobernador, alegando que cuando fue mandatario hizo mal manejo de recursos públicos, por 74 millones de pesos.

Si fuera verdad, claro está que todos aplaudiríamos una acción así, pero cuando es un caso que ya se juzgó y se comprobó que esos 74 millones, al igual que muchos millones más, fueron a parar a las asociaciones ganaderas locales para apoyar el campo chihuahuense, pues no hay nada, no hay delito que perseguir, pero en la narrativa oficial del momento traen una novela muy diferente.

Resulta que las mentes brillantes de la política moderna quieren fortalecer la senadora Andrea Chávez, la misma protegida del impresentable Adán Augusto «N», según dicen, este último, el ser humano más inteligente de México, después del viejo bolivariano claro, y que además, valga decir, en su momento no se enteró de La Barredora cuando fue gobernador ni cuando fue secretario de Gobernación; no se ría por favor, amable lector.

Regresamos a la novela de quinta, para la narrativa oficial y sus porristas becarios el exgobernador César Duarte se robó en seis años 74 millones de pesos, su supuesto pecado es, que antes de ser gobernador, fue presidente de esa Unión Ganadera Regional en Chihuahua, puesto al cual renunció antes de asumir la gubernatura.

Y para esos mismos porristas, el senador Adán Augusto se ganó con el sudor de su frente, talento, inteligencia, y herencias, 79 millones de los mismos pesos, ¡aaahhh! pero la joya tabasqueña lo hizo en sólo dos meses.

¿Verdad que no coincide nada con la narrativa oficial? Aunque usted no lo crea amable lector. Para César Duarte, cárcel, en un penal de máxima seguridad, y para el senador Adán Augusto «N» ¿aplausos?, ¿fuero?, ¿gubernaturas?, ¿respeto?,

Vale decirlo, y decirlo fuerte y claro; el respeto se gana todos los días, con hechos, con ética, con coherencia, no se le brinda a cualquier simple mortal venido a más, por circunstancias políticas, compadrazgos y anexas, es muy difícil querer tapar el sol con un solo dedo, y no entender que algo no está caminando bien en este bendito país, algo se está descarrilando todos los días,

¿Por qué? Es clarísimo, pues en la película oficialista juran que el país completo los ama, que las elecciones venideras serán un mero trámite para la formula mamalona, pero en su mismo actuar dejan muy claro que las cosas no van nada bien en territorio para sus ideas transformadoras, fuera de cámaras, boletines, mañaneras y felicidad franciscana, en la calle es muy diferente.

A los gobernadores, alcaldes y anexas les llueven mentadas de madre por doquier, la gente no se va a quedar callada, ahí están los videos en las redes sociales.

Devalúa muchísimo la marca política del momento el que tengan que usar casos como el de la presidenta de «Mexicanos contra la Corrupción», María Amparo Cazar,  o usar un caso juzgado, en favor de Duarte, por la naturaleza del mismo, donde quedó comprobado que cuando ese dinero fue canalizado de manera transparente, para apoyar a los ganaderos chihuahuenses, él ya no era presidente de la Unión Ganadera. Muestra la otra verdad, esa que incómoda todos los días a quienes mal administran los recursos públicos, desde el poder político en México.

A la transformación no le importa pisotear los derechos humanos de cualquier mexicano, pues la presidenta del organismo descentralizado es la mismísima presidenta del club de fans del viejo bolivariano macuspano, otra impresentable como la señora Rosario Piedra.

No les importa violar la ley pues lamentablemente para ellos, teniendo el control total de los poderes del estado, hacerlo es un mero trámite.

Decían en el rancho y decían muy bien: «No es que las personas sean malas, son seres humanos de carne y hueso, tienen como todos, aciertos, errores, debilidades y traumas. Aunque llegaron al poder buscando hacer el bien, pronto descubrieron el gusto por las excentricidades, por el uso del dinero público sin límites, no hay duda. El poder corrompe, y el poder absoluto, corrompe absolutamente, cuando no existen contrapesos, en el ejercicio del mismo poder, pronto creen que solo ellos tienen la única razón, la narrativa, y la verdad, en nombre del pueblo».

Es la misma historia, esa que se repite en todos los países, en todas las épocas, cuando se aferran al poder, sin importar las formas, los caminos, incluso quien tenga, o no, la razón, hacen lo inimaginable, lo que sea, para seguir siendo parte de la casta de los privilegios.

No es lo mismo ser borracho, que ser cantinero. Decía mi pariente, «nuncamente».

A ver, a ver, si todo va tan bien, que nuestra presidenta nos demuestre el músculo político transformador, acudiendo a recibir los aplausos, porras y adulaciones por parte de la afición, del respetable, en la inauguración del Mundial, en el Estadio Azteca, el próximo año.

Vale decirlo, tal vez no quieren tomar ventaja, pues probablemente les serviría mucho, para lo que viene en 2027, y no quieren aprovecharse de la situación, respetando el piso parejo, para no sacar raja política del magno evento internacional.

Si es por eso, es admirable su postura.

Ahora si nos podemos reír todos.

Por mi parte… ¡Es cuánto!