Salud bucal: eje fundamental de la salud pública

ANGEL CAMACHO

La salud bucal es un componente fundamental del bienestar general y un reflejo del estado de salud de la población. Mantener dientes, encías y cavidad oral en buenas condiciones no solo previene caries y enfermedades periodontales, sino que también ayuda a reducir el riesgo de problemas más graves, como infecciones, diabetes descontrolada, complicaciones cardiovasculares e incluso partos prematuros.

Panorama nacional: epidemia silenciosa

En México, aproximadamente el 90 por ciento de la población presenta alguna afección bucal, siendo las caries la más frecuente; en niños prevalecen en adultos las enfermedades periodontales y en adultos mayores la pérdida dental.

La UNAM reporta que hasta un 95 por ciento de la población padece problemas en dientes o encías.

Según el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales, más del 90 por ciento de los mexicanos sufre de caries y la gingivitis alcanza una prevalencia del 50 por ciento.

En los estudiantes mexicanos, aproximadamente seis de cada diez presentan caries.

El contexto es alarmante: el 40 por ciento de niños y adolescentes sufre sobrepeso u obesidad, lo cual está directamente relacionado con altos consumos de azúcares, que también elevan los riesgos de caries.

En Tamaulipas, en lo que va de 2024 ya se han reportado seis mil 375 casos de gingivitis u otras afecciones periodontales, lo que representa un incremento cercano al 20 por ciento, respecto al mismo periodo de 2023.

En Ciudad Victoria…

Un estudio encontró en escolares, de siete a 12 años, que:

  • 50% nunca había acudido al dentista
  • 87% padecía caries
  • 63% presentaba gingivitis
  • 33% con maloclusiones

Enfoque desde la salud pública

Desde el enfoque de la salud pública, la atención bucal va más allá de la estética: representa un eje clave en la prevención, la promoción de estilos de vida saludables y la reducción de costos al sistema de salud.

Una población con buena salud oral tiene mayor calidad de vida, mejor desempeño escolar y laboral, y menos ausentismo por enfermedades relacionadas.

Por ello, es esencial fomentar hábitos como el cepillado dental adecuado, el uso de hilo dental, las visitas regulares al odontólogo y una alimentación balanceada baja en azúcares.

Asimismo, las campañas de educación y prevención en salud bucal son una inversión estratégica que impacta de manera positiva en la salud integral de la comunidad.

La salud bucal no debe verse como un aspecto aislado, sino como parte de la salud pública y del derecho de toda persona a recibir atención preventiva y oportuna; no es un tema menor ni estético: está intrínsecamente vinculada a la salud integral y al bienestar público.

En México y Tamaulipas la magnitud del problema es amplia y afecta tanto a niños como a adultos, con repercusiones sociales, económicas y sanitarias significativas. Por ello es fundamental:

  • Fortalecer campañas de prevención y educación.
  • Aumentar acceso a servicios odontológicos regulares, especialmente en población infantil y zonas vulnerables.
  • Integrar la salud bucal en estrategias de salud pública multisectoriales, junto con nutrición, escolaridad y control de azúcares.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública “Es mejor prevenir… que curar”.