¿Qué sigue para México?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

A la llegada de la nueva corte, me llama mucho la atención saber de ceremonias completamente fuera de lugar y orden constitucional, cualquier mal pensado acusaría a los involucrados de brujería, por su manera de actuar, en medio de un lugar boscoso, con humo y magia de por medio, nada bueno para el país.

En la Constitución de México no hay lugar alguno donde se haga referencia a la entrega de bastones de mando para cada miembro de la corte, loco entre los locos, además no cualquier tipo de bastones, son bastones «purificados» en una ceremonia muy extraña, y además a puerta cerrada.

Ojo, donde solo 60 personas afines fueron quienes pudieron participar en ese «ritual bolivariano»; caray, a simple vista, y sin entender mucho de ese tipo de creencias y amarres mágicos, nada bueno puede tener, y más si no permiten la entrada del pueblo mexicano, a quienes supuestamente defenderán, según la Constitución y su interpretación.

Ese tipo de ejercicios o rituales mágicos son muy comunes en Cuba, Nicaragua, Venezuela, y no lo digo yo, ahí está la historia y las imágenes disponibles en la red.

De hecho, son los gobiernos más autoritarios del mundo los que usan ese tipo de rituales para purificar sus conciencias; ¿de qué?, pues nada más de todo lo malo, en contra de su mismo pueblo.

México arranca una nueva etapa llena de tentaciones y autoritarismo, con un Poder Legislativo de rodillas ante el Ejecutivo y un Poder Judicial listo para traicionar a cualquier ciudadano, siempre y cuando esa sea la orden desde un palacio, tiempo al tiempo.

La tentación sin duda es mucha y la inteligencia política muy limitada, y lo digo con conocimiento de causa ante la inminente soberbia y el hambre desmedida de dinero y de poder; ahí están las imágenes, las casas, las camionetas, los viajes, todo lo que antes tanto criticaron.

De lo que sí estamos seguros es que a la llegada de los nuevos miembros de la corte conoceremos realmente quiénes son las estrellas del momento, cómo son, cómo piensan y cómo van a ir acomodando todo, para dar inicio a una autocracia, ojo, anunciada con anticipación por este humilde servidor.

Marcaron «la jugada» política, desde aquel primer día, en que quién gobernó, y además sigue gobernando en este país desde hace siete años, ese personaje dejó entrever su interés en secuestrar también el Poder Judicial de la Federación.

La autocracia brotó solita, con un escenario donde tenemos una Presidenta sentada desde hace un año en la silla presidencial, pero sin tomar decisiones propias, a todas luces recibiendo línea desde un rancho en Palenque, ni más ni menos.

Una Presidenta a quien su misma militancia en el Poder Legislativo ignora y hacen lo que quieren, siguiendo aquella misma línea desde Palenque.

Un Poder Judicial que también hará lo propio, siguiendo exactamente la misma línea bolivariana desde el sur del país.

Ni modo, así están las cosas para México hoy, y no lo digo yo, lo dice el mundo entero, la gente sabe, y sabe bien, que el gobierno mexicano adora la ideología de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, por eso jamás se pronunciaron en contra de esa dictadura criminal, la gente también sabe que el gobierno mexicano condecora dictadores, así como lo hizo con Díaz Canel, en senda ceremonia militar, con todos los protocolos de admiración y reconocimiento, a esa dictadura criminal, misma que tiene más de 60 años, reprimiendo, asesinando, pisando y esclavizando a su propia ciudadanía.

De ese tamaño es la delgada línea entre democracia y autocracia.

El tiempo nos dará o no la razón. Avisados estamos.

Por mi parte… ¡Es cuanto!