ANGEL CAMACHO
En los últimos años especialistas en salud han alertado sobre el incremento de problemas visuales en niños, vinculados al uso prolongado de dispositivos electrónicos como tabletas, teléfonos celulares, computadoras y televisores.
La exposición constante a pantallas puede provocar síndrome visual informático, caracterizado por fatiga ocular, visión borrosa, sequedad en los ojos y dolores de cabeza. En menores el riesgo es aún mayor, ya que sus ojos y su sistema visual se encuentran en etapa de desarrollo.
De acuerdo con oftalmólogos pediátricos, el uso excesivo de pantallas también se asocia a un aumento de casos de miopía temprana. Estudios recientes advierten que pasar más de dos horas al día frente a dispositivos digitales, sin pausas adecuadas, incrementa la probabilidad de desarrollar este problema refractivo, así como alteraciones en la postura y el sueño.
Contexto y cifras alarmantes…
En México el uso prolongado de dispositivos electrónicos ha duplicado los problemas oculares en las últimas dos décadas. Se estima que 48.5 millones de personas padecen alguna afectación visual y la prevalencia de miopía ha crecido un 50 por ciento en ese periodo.
En edad escolar se estima que entre el 20 y el 30 por ciento de los niños presentan errores refractivos como miopía, astigmatismo o hipermetropía, lo que representa un desafío importante para el sistema educativo y la calidad de vida.
Factores contribuyentes…
El uso excesivo de pantallas favorece hábitos de visión cercana sin pausas, combinado con una disminución del tiempo al aire libre. La falta de luz natural en niños impide el normal desarrollo y emetropización del ojo, predisponiéndolos a la miopía.
Un metaanálisis reciente revela que cada hora adicional diaria frente a dispositivos digitales aumenta el riesgo de miopía en un 21 por ciento en menores de 19 años.
Estudios en España indican que más del 90 por ciento de niños de cuatro a 12 años excede los tiempos recomendados frente a pantallas, lo que se vincula a alteraciones visuales, trastornos del sueño, sobrepeso, estrés y miopía.
Síntomas y consecuencias observadas…
El síndrome del ojo seco afecta aproximadamente al 68 por ciento de los jóvenes, especialmente por exposición prolongada a monitores y celulares.
Los síntomas frecuentes incluyen fatiga visual, visión borrosa, ardor ocular, irritación y dolor de cabeza.
Recomendaciones y estrategias para proteger la visión infantil:
Limitar el tiempo frente a pantallas: Menores de cuatro años: idealmente, evitar el uso de dispositivos. Niños de seis años en adelante: máximo una o dos horas al día.
Regla 20-20-20: cada 20 minutos frente a pantalla, mirar algo a seis metros por al menos 20 segundos; y considerar pausas mayores de diez minutos cada hora.
Incrementar la exposición a luz natural: al menos una o dos horas al día al aire libre para favorecer el desarrollo ocular saludable.
Distancia y postura adecuadas: Celulares/tabletas: distancia de 30-40 centímetros. Computadoras: 60- centímetros cm. Televisores: usar pantallas más grandes y alejadas si es posible.
Parpadeo consciente y entorno visual saludable: fomentar el parpadeo frecuente (para prevenir sequedad), evitar gorras o lentes premontados sin supervisión médica, y mantener buena higiene de la vista.
Revisiones oftalmológicas periódicas: al menos una vez al año para detectar errores refractivos en etapas tempranas y tomar medidas correctivas a tiempo.
El uso excesivo de pantallas contribuye de manera significativa al deterioro de la salud visual infantil en México, especialmente por su impacto en el desarrollo de la miopía y la fatiga ocular. Es urgente adoptar medidas preventivas como limitar el tiempo frente a dispositivos, fomentar el juego al aire libre, realizar pausas visuales y tener un entorno ergonómico, junto con revisiones médicas periódicas y políticas públicas enfocadas en el bienestar integral de los niños.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública “Es mejor prevenir… que curar”.
