GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Tristeza saber que un grupo musical de jóvenes artistas, talentos tamaulipecos originarios de la frontera, terminarían siendo noticia nacional, no por su talento, sino por la manera tan cruel como les pagaron «clientes» a la hora de amenizar una fiesta privada, de esas fiestas que son muy abundantes en la franja fronteriza, además de albercas, palapas y salones de fiestas, con ambiente familiar.
Jamás imaginarían que terminarían siendo una cifra más en la estadística oficial. Que sea un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas, de cómo no se le debe tratar a los artistas de cualquier género musical.
No se pide mucho, respeto y nada más, en este bendito país hay lugar para todos, siempre y cuando nos respetemos con la civilidad y el bien común que así lo amerita.
Vivimos tiempos difíciles, pero aun así hay lugar para todos, debemos enfocarnos en eso y no en buscar qué fue primero, si el huevo o la gallina.
Que la verdad sea pública y que quede claro, esto y muchas otras cosas más son culpa del Estado, y como tal deben asumir su responsabilidad, pues a todas luces han fallado.
Gastronomía callejera
Qué interesante es recorrer las calles del primer cuadro de la ciudad, encontrar lugares donde hacen buena comida, sobre todo casera, esa que nos trae gratos recuerdos a la memoria, lugares en la periferia del mercado Argüelles, donde abundan los puestos de tacos, tostadas, gorditas, flautas, chiles rellenos, almuerzos, pollo asado, chicharrones, todo.
En el mercado puedes encontrar mariscos, pollo frito, licuados, de todo, hay gran variedad de comidas que diariamente deleitan paladares de los visitantes esporádicos y habituales, mismos que visitan la zona; les invito a darse una vuelta para conocer de lo que aquí les estoy escribiendo.
También en grandes centros comerciales hay un espacio o zona de comida, donde ofertan gran variedad de opciones, las legendarias gorditas Doña Tota siguen siendo una tradición para almorzar aquí en la capital, y en muchos otros lugares del país, hay que decirlo, con gran variedad de guisos y especialidades hacen que un almuerzo ahí sea una grata experiencia, con la tradición de la buena sazón, picositas como deben de ser.
Además también en esas plazas hay más opciones para comer, como tortas, hamburguesas, sopes, comida china, y algunos más, el menú está variado y es bueno, cumple.
En el caso de los pescados y mariscos tenemos lugares emblemáticos que siguen dando un excelente servicio a sus comensales, uno de ellos el emblemático restaurant Mocambo, donde serán personalmente atendidos por la familia Arellano.
Otro que tiene excelente servicio es el restaurante El Granero, atendido personalmente por la familia Muela, y uno más que recomiendo ampliamente es Mariscos La Ola, donde serán atendidos por la familia Batarse, tengo la certeza que se sentirán como en casa.
Vale la pena también visitar la barbachería, un lugar nuevo en ciudad Victoria, con gran variedad en su menú, desde nuggets de pollo, hamburguesas, pastas, hasta cortes de alta gama, postres y la atención de su propietario, excelente servicio de bebidas y más.
Vale decirlo, el secreto de estos lugares es la atención directa de sus propietarios, algo muy importante en gastronomía.
¡Enhorabuena! Por mi parte… ¡Es cuanto!
