Plática de chamacos, así casual

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Es cómico, sin embargo, prende las alarmas en cualquier lugar escuchar chavos «bien» platicar como hacen en lugares públicos, plazas y áreas de comida comunitarias.

Es inevitable escucharlos si están sentados en la mesa contigua; esos chavos «bien» platicaban entre ellos su proyecto personal para este año y también sus proyectos de vida.

Lo hacían como hace cualquier chavo de esa edad, decididos, se quieren comer el mundo de un bocado, propiamente están en todo su derecho, como ciudadanos mexicanos que son.

Pero de los cuatro chavos uno solamente mencionó un emprendimiento, relacionado al marketing (aplausos).

El oído se agudizó en cada uno de los otros tres, todos dijeron estar listos, esperando un amigo o familiar sea premiado con un cargo público, todo para, con esa relación de amistad, poder hacer negocios o buscar empleo donde se pueda meter mano.

«Que a la familia no les falte nada», decían muy seguros, en su próximo capítulo de vida.

Pensé, lamentablemente estos chavos es lo que escuchan en sus casas, es lo que escuchan de su círculo de familia y amigos.

Cualquier país se mueve por medio de las empresas, de los cuatro chavos solo uno habló de poner una empresa, los otros tres buscaban un cargo público o hacer «negocios» para facturar «con un amigo»; otro decía «que me pasen contratos para venderles lámparas, uniformes, plumas o lápices».

Esa, lamentablemente, es la realidad que vive parte de la sociedad en nuestro país, los tres chavos «institucionales» aseguraron saber de familiares, que así ganaron millones, y hoy se dan la gran vida.

Caray, me acordé de aquel dicho que dice palabras más, palabras menos: «si no quiero que me den, nada más que me pongan donde hay».

Me quedé frio de enterarme que más de la mitad de los chavos en mi país piensan así, futuros jefes de familia creen que robar, hacer negocios por medio de amistades, familiares y cuates, cuando hay oportunidad en un gobierno municipal, estatal o federal, es «el éxito».

Entendí que probablemente gran parte de la juventud hoy está profundamente contaminada de ambición.

No todo está perdido, siempre hay una esperanza, uno de ellos quiere hacer empresa y con ello, generar empleos y mercado, para cualquier producto, idea o servicio.

La juventud en México tiene luz y futuro, espero pronto escuchar algo diferente a lo que dijeron aquellos tres chavos «bien».

Las novelas matutinas…

Siguiendo una línea discursiva, el oficialismo hace lo que tenga que hacer para que el pueblo escuche y piense como ellos quieren, utilizando todo el poder público y sus alcances para sembrar en la sociedad cualquier cosa que a ellos se les ocurra, y así hacer noticia, creando narrativas alejadas al desastre económico y el lamentable endeudamiento público, creando un día sí, y otro también, cortinas de humo, dándole a la fanaticada narrativa «feliz», alejados de la realidad en campo, dividiendo a la gente entre buenos y malos, entre traidores y patriotas.

Algunos capítulos mañaneros, tanto ayer como hoy, son lamentables, son un programa lleno de porristas al régimen, formulando preguntas «a modo» para decir puras cosas felices y buenas.

Y todas las cosas diferentes a la narrativa oficial nada más las avientan discretamente, abajito de la alfombra roja, ahí donde no se vean.

En nada ayuda decir mentiras y fantasear felicidad cuando nada cambió; las estrellas viajan en camionetas blindadas, con escoltas a su servicio.

Dan pena haciendo exactamente lo mismo que hicieron aquellos, los mismos que ustedes tanto criticaron, viajan en aviones jets privados, duermen en suites, comen en restaurantes de lujo y se manejan como sultanes.

Le pregunto al universo: ¿en qué momento se volvieron locos?

Es muy difícil tapar el sol con un dedo, los iluminados creen que son gajes de pertenecer a «la casta».

Quiero proponerle a la máxima figura de mi amado país, sólo unas cuantas líneas, ojalá y le sirvan, son con la mejor intención, yo no soy máster o doctorado en nada, pero tengo bastante sentido común, y mente, para poder contribuir con la patria.

En todo el sector público:

Urge cambiar el parque vehicular que excedan a motores cuatro cilindros, se van todos los seis y ocho; también hay pickup’s cuatro cilindros, hay que ahorrar gasolina, incluso las fuerzas armadas.

Usar únicamente aviones comerciales para su traslado, a las «estrellas del momento», cualquier servidor público, desde «la jefa máxima», agarrando el corte para abajo, todos.

Mandar a circulación monedas de oro y plata; nadie quiere cosas regaladas, las minas son de todos los mexicanos y por eso, en lugar de «desaparecer» el oro y la plata, como por arte de magia, el gobierno, como empleados que son, deben empezar a rendir cuentas de cada uno de los gastos, que realizan en el ejercicio de su gestión, todos.

¿Dónde están el oro y la plata mexicanos?

No se vale que todos los días en México, la fiesta oficial sea tan descontrolada, y que en su borrachera se gasten tres mil millones de pesos mexicanos, en moneda nacional.

Estos son demás, son aparte del presupuesto asignado para el ejercicio público, el ya programado, en base a la recaudación pública e impuestos, dinero del pueblo.

Este gobierno resultó tan «eficiente» que todos los días «se gastan» dinero demás, no les salen las cuentas, saben que podrán decir lo que ellos quieran, incluso culpar a otros, ellos manejan el discurso y la narrativa nacional, estatal y municipal.

¿Cómo pueden tener la cara tan dura para criticar a otros, cuando esos otros no llegaron a tanto?

Las Afores algo inimaginable, fuera por completo de un razonamiento normal.

Todos los fideicomisos, mismos que fueron confiscados por la transformación, aludiendo como siempre corrupción, en el manejo de ellos.

¿Y los detenidos?, palabras y más palabras…

Es triste pensar que en México 36 millones de personas pretenden en su campo visual bolivariano, que un hijo de alguien, como López Obrador, sea en el futuro quien dirija los destinos, y lo que dejen en pie, de este gran país.

La sociedad no quiere despertar, la casta política no quiere aceptar la ley antinepotismo, les cala hondo, pues afecta sus intereses personales y de cúpulas partidistas, pregúntenle al Verde, PT y anexas.

La ley, como dijo la Presidenta, debe entrar en operación ya.

Imaginen ustedes amables lectores, un chamaco así, ladrón, como fue exhibido Andrés Jr, sus amigos y parientes, traficando con influencias a lo grande, y siguen hoy haciendo lo mismo, lo que antes tanto criticaron.

No puede ese chamaco levantar la mano, tomando protesta como candidato de la franquicia Morena y porristas adjuntos.

Honestamente… No se puede, se ve mal, México no es Cuba.

¿Será mi imaginación… 36 millones de personas no se pueden dar cuenta que ningún otro presidente mexicano se atrevió a tanto?

Claro, hay niveles, ningún otro presidente en un solo sexenio endeudó con 6.5 billones de pesos más las finanzas públicas del país, ninguno.

Ningún otro presidente en México se atrevió a tocar los fondos de pensiones propiedad de los trabajadores.

Ningún otro presidente mexicano, en su familia y hermanos fueron filmados y fotografiados recibiendo sobres con dinero en cash, millones de pesos.

Ningún otro presidente mexicano dividió a la sociedad mexicana entre buenos y malos, patriotas y traidores.

La función de un presidente, gobernador, alcalde, es dialogar con todos por igual, generar tranquilidad y respeto, con apego en la división de poderes, algo importantísimo.

El día que eso no suceda, en cualquier país al instante, deja de ser demócrata, y se dirige, rumbo a ideas dictatoriales, a nadie le conviene una dictadura, a nadie.

Bueno sí, a los únicos que les conviene una dictadura es a la casta política, a ellos mayoritariamente les importa nada lo que pase en México, mientras ellos sigan ahí enchufados, acabándose los recursos del país en frivolidades y tonterías a causa de la misma borrachera de poder, serán más cochinos, y más trompudos, sin duda.

«Son polvos, de aquellos mismos lodos».

Por mi parte… ¡Es cuanto!