Gran expectativa en el tradicional torneo de pesca, del club de caza y pesca Tamatán

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Desde hace décadas, familias tamaulipecas y de algunos estados vecinos del país acuden al tradicional torneo de pesca, organizado por el Club de Caza y Pesca Tamatán, en la popular playa La Pesca, municipio de Soto la Marina, Tamaulipas.

Muchas capturas de diferentes especies son llevadas a la báscula para registrarlas y así participar en las diferentes categorías que este torneo galardona.

Se busca a quien capture la corvina más grande, pero también participan otras especies, mismas que igualmente se pescan con anzuelo, como mantarrayas, tambores, truchas, robalos, jureles, sargos, pargos y más. Se prohíbe el uso de redes y artes de pesca diferentes al sedal y anzuelos.

El torneo es un motivo más para la convivencia familiar.

Es muy frecuente ver tres generaciones juntas en un mismo equipo de pesca, abuelos, hijos y nietos, sin dejar de puntualizar que también los bisnietos suelen llegar a formar parte del «team».

Se come, duerme y disfruta a la orilla del mar, con la ilusión de enganchar «la grande» para ganar el torneo.

Es muy importante mencionar que todos los participantes entran en automático a la rifa de muchos artículos, como cañas, carretes, playeras, hieleras, cerveza, vehículos ligeros y más.

En este evento siempre hay anécdotas, consejos sobre técnicas y muchas mentiras; son el ingrediente básico para guardar en la memoria todos esos momentos que se viven en este tipo de eventos deportivos,

¡Aguas! El que se duerme… pierde.

Mis felicitaciones para los organizadores de este torneo, igualmente para quienes guardaron compostura y llevaron bien «la medida… en la bebida»

Por favor, si toman… ¡No manejen”

¡Y éxito para el año próximo!

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE TAMAULIPAS

La mayoría de los tamaulipecos pasamos por las aulas de nuestra máxima casa de estudios, en las diferentes unidades académicas, gracias a la gran cartera de opciones que existen.

La academia siempre va de la mano con actividades extracurriculares, en beneficio del desarrollo cultural, y como una opción más para mostrar el talento que de manera natural existe en la población estudiantil.

Desde hace algunos años notamos la ausencia de aquella revista musical, misma que inició por la década de los 90’s, para ser más específicos en 1996, aquel emblemático «Proyecto UAT 96», con la primera generación de alumnos en activo, de las diferentes unidades académicas en el campus Victoria.

Todos eran previamente audicionados para ser parte en cada generación.

La adrenalina fluía en cada uno de los involucrados y en cada año, todos (viejos y nuevos alumnos) competían en audición de canto, para ganarse su lugar dentro del grupo.

La familia siguió para convertirse en «Musical UAT 97 y 98», años en los cuales tuve el honor de formar parte de la gran familia «Musical UAT»

Siguieron muchos años más, pero lamentablemente hoy vemos que no se está desarrollando esa parte.

Hace falta mucho más que sólo hacer concursos de canto.

Hay mucho talento en las aulas universitarias, en canto, baile, teatro y en muchos otros rubros.

La Universidad está llena de artistas, solamente hace falta brindarles un espacio para que se puedan desarrollar, buscando al mismo tiempo cubrir esa parte tan importante dentro de su formación humana y académica,

Todos esos alumnos sobrados de talento se los agradecerán.

Por mi parte… ¡Es cuanto!