ANGEL CAMACHO
El pasado mes de octubre, como cada año, estuvo dedicado a crear conciencia y sensibilización sobre el cáncer de mama. Al respecto, hace un par de días leí una publicación en un grupo de WhatsApp de amigos entrañables de la preparatoria, donde mi muy estimada amiga Claudia Patricia nos compartía feliz una imagen y video junto a toda su familia, dándonos la premisa de que su médico tratante le dio la noticia de que su cuerpo estaba libre de células cancerígenas y le daba el alta definitiva, invitándola a tocar la Campana de la Victoria en el Centro Oncológico de Tamaulipas.
Noticia que, sin lugar a dudas, me alegro sobremanera, por el gran cariño que le tengo, sin embargo, en el momento que vi la publicación me encontraba zambullido en mis ocupaciones laborales diarias (todo sea por la salud de los tamaulipecos), y solo pude teclear un pequeño emoji y una seca frase de felicitación.
Motivo por el cual esta mañana de domingo (día que la salud de los tamaulipecos me da un ligero respiro) me dispongo a escribir mi nota semanal, misma que me permiten publicar en este importante medio informativo; donde aprovecho el espacio para felicitar nuevamente a mi amiga, y brindar con mi tarro de café A TU SALUD, y en memoria también de aquellas mujeres que no pudieron tocar la campana.
DATOS DUROS
- De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud se prevé que una de cada 12 mujeres enfermará de cáncer de mama a lo largo de su vida.
- La Secretaría de Salud en México reportó que, en el año 2023, hubo ocho mil 034 muertes por cáncer de mama en la población de 20 años y más, de las cuales 99.5 por ciento ocurrió en mujeres (0.5% en hombres, ya que también en masculinos se presenta esta enfermedad).
- A nivel nacional, la tasa de mortalidad en mujeres de 20 años y más por cáncer de mama fue de 17.9 por cada 100 mil habitantes.
- Entre las entidades, Sonora registró la tasa más elevada con 27.5, seguida por Chihuahua con 25.2, mientras que la tasa más baja se ubicó en Campeche, de 9.9.
- Tamaulipas registró una tasa de mortalidad de 21.9 por cada 100 mil habitantes.
Es por lo anterior que cada mes de octubre el mundo se une para crear conciencia sobre el cáncer de mama, una de las principales causas de mortalidad en mujeres a nivel global. Este tipo de cáncer, que afecta principalmente a las mujeres, aunque también puede presentarse en hombres, continúa siendo una de las principales preocupaciones de salud pública debido a su alta incidencia y el impacto profundo que tiene en quienes lo padecen y sus familias.
A pesar de los avances en investigación y tecnología médica, esta enfermedad sigue cobrando muchas vidas debido a diagnósticos tardíos, falta conocimiento y de información sobre la enfermedad, y a los estigmas y barreras culturales. Por ello la importancia de la detección temprana de la enfermedad.
Uno de los factores más cruciales para enfrentar el cáncer de mama es la detección temprana. Las autoexploraciones juegan un rol importante; sin embargo, estos exámenes caseros no sustituyen la revisión médica, aunque ayudan a las personas a conocer mejor su cuerpo y a identificar posibles anomalías. Las mamografías, que pueden identificar lesiones milimétricas antes de que el tumor sea palpable, son el método de detección más efectivo. Sin embargo, muchas personas desconocen la importancia de estos exámenes.
En México cada día se hacen esfuerzos para que las mujeres acudan y entiendan la importancia de los controles anuales, especialmente aquellas que tienen antecedentes familiares o factores de riesgo.
Diversos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama, como la edad avanzada, el historial familiar de cáncer de mama, mutaciones genéticas, el consumo de alcohol y el sedentarismo. Por otro lado, prácticas como mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física y evitar el tabaco son fundamentales para reducir el riesgo. Estudios recientes también muestran que factores hormonales y reproductivos pueden influir. Las mujeres que tienen hijos a una edad avanzada o quienes no han tenido hijos pueden estar en mayor riesgo, así como aquellas que han tenido menstruación temprana o menopausia tardía.
Afortunadamente, la ciencia está logrando grandes avances en el tratamiento del cáncer de mama. Nuevas terapias, como la inmunoterapia y los tratamientos dirigidos, ofrecen esperanza a pacientes que antes tenían pocas opciones. La inmunoterapia, en particular, busca fortalecer el sistema inmunológico del paciente para que pueda combatir las células cancerígenas de manera más eficaz.
Además, la medicina personalizada, que analiza el perfil genético del tumor, está permitiendo que cada vez más personas reciban tratamientos específicos y menos invasivos. Esto no solo mejora la tasa de supervivencia, sino que también reduce los efectos secundarios de los tratamientos.
Las campañas de concientización y las acciones en el ámbito de la salud pública juegan un rol vital para combatir esta enfermedad. Octubre se ha consolidado como el mes del cáncer de mama, un tiempo en que organizaciones, hospitales y gobiernos alrededor del mundo promueven la educación sobre el tema. Sin embargo, esta concientización no debe limitarse a un solo mes. La prevención y el acceso a la información deben ser constantes.
A pesar de los desafíos, el panorama para quienes enfrentan el cáncer de mama es cada vez más alentador. Las tasas de supervivencia han mejorado considerablemente en las últimas décadas, y las campañas de concientización continúan ampliando su alcance, lo que aumenta las probabilidades de detección temprana.
El cáncer de mama no tiene que ser una sentencia de muerte; hoy en día hay tratamientos efectivos y una red de apoyo cada vez más fuerte. Sin embargo, el compromiso con el autocuidado sigue siendo clave para lograr avances definitivos.
POR ESO HOY BRINDO POR TI AMIGA MÍA, TOCA LA CAMPANA, TÓCALA MAS FUERTE, POR TI Y POR TODAS LAS QUE LUCHARON LA BATALLA.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… Que curar”.
