¿Consumes ibuprofeno con frecuencia? Deberías saber esto

ANGEL CAMACHO

El dolor de cabeza, muscular, de espalda o los cólicos llevan a muchas personas a recurrir al ibuprofeno. Es un medicamento eficaz para aliviar el dolor, la inflamación y la fiebre, pero que sea de uso común no significa que sea inofensivo. Su consumo frecuente, en dosis elevadas o sin supervisión médica puede ocasionar complicaciones.

El ibuprofeno pertenece a los antiinflamatorios no esteroideos y puede afectar principalmente al estómago y los riñones. Entre sus efectos secundarios se encuentran acidez, náuseas, dolor abdominal, gastritis y, en casos más graves, úlceras y sangrado gastrointestinal. También puede provocar daño renal, especialmente en personas deshidratadas, adultos mayores o quienes ya tienen enfermedad renal.

Su uso frecuente puede además favorecer la retención de líquidos, elevar la presión arterial y empeorar la insuficiencia cardiaca. En determinadas personas y particularmente con dosis altas o tratamientos prolongados, puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares como infarto o accidente cerebrovascular.

Aunque son menos frecuentes, también pueden presentarse alteraciones hepáticas, reacciones alérgicas, dificultad para respirar y reacciones graves en la piel.

Otro riesgo importante es combinarlo sin saberlo con otros medicamentos. El ibuprofeno puede interactuar con anticoagulantes, aspirina, corticosteroides, algunos medicamentos para la presión arterial y otros antiinflamatorios, aumentando determinados efectos adversos.

Durante el embarazo requiere especial precaución y no debe utilizarse después de las 20 semanas salvo indicación médica, debido a posibles riesgos para el feto.

El problema no es utilizar ibuprofeno cuando está correctamente indicado, sino convertirlo en una solución automática para cualquier dolor. Si una persona necesita tomarlo constantemente, lo importante es buscar la causa del dolor y no simplemente continuar tomando analgésicos.

Recuerda: un medicamento de venta libre no significa un medicamento libre de riesgos. Si tienes enfermedades crónicas, tomas otros medicamentos o necesitas utilizar ibuprofeno de manera frecuente, consulta con un profesional de la salud antes de continuar.

Y recuerda: que un medicamento pueda conseguirse fácilmente no significa que pueda utilizarse sin límites. El ibuprofeno puede ayudar a controlar el dolor y la inflamación, pero utilizado sin control también puede convertirse en una fuente de problemas para el estómago, los riñones, el corazón y otros órganos.

Si les gustó la nota y les pareció interesante, los invito a compartirla en sus redes sociales.

Me pueden leer el próximo jueves para más consejos A tu Salud.

Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.