DIEGO LÓPEZ BERNAL
Durante la semana pasada dimos a conocer en este portal de noticias con enfoque los resultados del cuarto y último trimestre del año pasado en materia económica, con lo que se obtiene un balance preliminar de todo el 2025 sobre la economía estatal.
Primero. A Tamaulipas le fue bien, dado el contexto adverso generado por la inestabilidad que provoca el Presidente de los Estados Unidos, con particular impacto en entidades mexicanas con vocación exportadora.
No podemos perder de vista que nuestra economía estatal depende en alto grado de las exportaciones de productos, sobre todo de los que se elaboran en las grandes fábricas de la frontera norte, por lo que podemos estar en la cuerda floja por las ocurrencias del señor Trump.
Grosso modo (bueno, sin entrar en tantos detalles, para no intentar mostrar una falsa cara de columnista culto): Tamaulipas mostró los siguientes crecimientos el año pasado: 1.1 por ciento en el primer trimestre, 2.1 en el segundo, 3.2 en el tercero y 3.3 en el cuarto, este último aún sujeto a revisión.
Además, aclaramos que las variaciones interanuales aquí mostradas son con cifras originales, por lo que pueden variar con las desestacionalizadas, que usa México, ¿Cómo Vamos?, otra de las fuentes informativas serias de El Espectador.
De hecho, en la noticia correspondiente hicimos mención de que el indicador del crecimiento económico puede ser visto con una óptica política y electoral, pensando que el Gobierno federal puede influir en las economías estatales, lo que de entrada no se observa tal cual en los resultados del cuarto trimestre.
“Por ejemplo, Baja California es gobernado por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y presenta una tasa negativa, en tanto que Nuevo León, que quedó segundo en la región fronteriza, está bajo la administración política del Movimiento Ciudadano”, escribimos en aquel entonces.
Es el petróleo, es…
El crecimiento de 3.3 por ciento en Tamaulipas depende mayormente de las actividades secundarias, que crecieron un 7.5 por ciento en el referido cuarto trimestre, pero si quitamos la aportación de la minería petrolera dicho resultado se reduce a 5.6, es decir, en casi dos puntos porcentuales.
Por lo anterior, el motor económico que se unió a la industria manufacturera para llevar a Tamaulipas al sexto lugar nacional de crecimiento económico estatal fue la minería petrolera, algo en lo que el Gobierno de la República sí tiene incidencia directa.
Y es que no podemos olvidar que las inversiones previstas por más de diez mil millones de dólares en los próximos años, por parte de la petrolera australiana Woodside Energy, forman parte de una alianza con Pemex, empresa del Estado mexicano.
Sin embargo, para terminar de despolitizar el tema, debemos aclarar que los inversionistas australianos no toman decisiones con base en ocurrencias: el petróleo está ahí, a unos cuantos kilómetros de las costas tamaulipecas, y por eso aceptó la oferta de ir en alianza con Pemex para encabezar la reactivación de la industria petrolera nacional desde Tamaulipas.
En todo caso, tanto el Gobierno federal como el que encabeza Américo Villarreal Anaya son facilitadores para que ambas empresas concreten sus proyectos, dada la trascendencia económica para nuestro país y para los tamaulipecos en particular.
Hecho está…
En Tamaulipas el crecimiento anual de la economía estatal en 2025 fue de 2.4 por ciento, gracias mayormente a los inversionistas de la industria manufacturera y a los de la industria petrolera, ambos sectores con el respaldo de los gobiernos, tanto de Claudia Sheinbaum como de Américo Vllarreal.
Seguiremos opinando, como simples espectadores que somos de los foros del gran circo nacional…
Antes, en El Espectador 🎥📲
