MA. TERESA MEDINA MARROQUÍN
- EU y México se culpan de las tragedias que ocurren en ambos países
- León Gieco: Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente
México y Estados Unidos se debaten entre los gigantescos intereses de un imperio en decadencia, siendo no pocos quienes afirman está en caída libre, y la batalla por la soberanía desde Palacio Nacional, mientras al mismo tiempo se revisa y replantea la fuerte y compleja relación comercial entre ambas naciones.
También ocurre, como todo mundo sabe, que Estados Unidos libra una terrible guerra contra la adicción a las drogas que afecta aproximadamente a 30 millones de personas.
Paralelamente nuestro país da la impresión de hundirse en la corrupción política, como si ni tuviera remedio ni salvación, y como si ese fenómeno marcara el fin de una nación que no puede controlar esa descomposición pública.
Y todo esto ocurre en una época estigmatizada por una inseguridad y una violencia extremas que igual se dan en ambos territorios, y cuyo fenómeno se atribuye a los gobiernos, a pesar de que no reconocen su responsabilidad.
De hecho, desde Washington sólo se culpa al gobierno mexicano de ser corrupto y tener nexos con la delincuencia organizada, como si no se supiera que esos mismos cárteles llevan ya muchos años en complicidad con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en tanto sus descomunales e ilícitas ganancias son “lavadas” por las poderosas entidades financieras con sede en Nueva York.
“Sólo le pido a Dios que el dolor…”
Entonces ¿quién es quién? ¿Quién es el bueno y quién es el malo de la película? ¿Quién tiene la razón respecto a las acusaciones de que sólo son los políticos mexicanos los que mantienen nexos con los malos? ¿O acaso los políticos y capitalistas gringos son tan inocentes como ellos mismos afirman?
Mientras tanto, ¿qué piensa la ciudadanía en México? ¿A quién culpar de la violencia que se genera por la misma delincuencia organizada? ¿A los gringos que propician un enorme consumo de drogas provenientes de México y simultáneamente son, estos mismos gringos, quienes abastecen de armas al crimen organizado de nuestro país y nuestro gobierno que lo permite?
Asimismo, y de pronto, en los dos países van y vienen las noticias de acontecimientos violentos, de muchos muertos y de también muchos desaparecidos, en tanto todo parece que la vida sigue igual, que ya no pasa nada, y que a excepción de medio comentar algo de la violencia que ocurre en ambos lados de la frontera, la percepción es que mexicanos como estadounidenses están perdiendo la capacidad de asombro.
Capacidad de asombro que es el hecho de sorprendernos ante situaciones críticas y graves que alteran la paz y la tranquilidad de millones de personas, perdiéndose como si este fenómeno no estuviera lo suficientemente cargado de un gigantesco impacto social que está cambiando nuestra manera de experimentar la vida.
Capacidad de asombro que definidas por filósofos como Aristóteles y Platón era “la chispa que da origen a la filosofía y a la ciencia, pues nos empuja a buscar respuestas en lugar de aceptar las cosas y darlas por sentadas”.
Concluyo el comentario con la letra de una canción que me compartieron el sábado en redes sociales, “Sólo le pido a Dios”, un tema muy famoso del cantautor argentino León Gieco, cuya letra precisamente es una reflexión a no perder esa capacidad de asombro:
“Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente, que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber hecho lo suficiente; sólo le pido a Dios que lo injusto no me sea indiferente, que no me abofeteen la otra mejilla después que una garra me arañó esta suerte.
“Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente; sólo le pido a Dios que el engaño no me sea indiferente, si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
“Sólo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente, desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente.”
La pregunta es, ¿qué está haciendo la sociedad mexicana para que todo lo malo que está ocurriendo no le sea indiferente? ¿Estaremos las mujeres y los hombres de este país haciendo lo suficiente, previendo que la muerte no nos encuentre vacíos, como lo canta y cuestiona León Gieco?
Reafirma Américo compromiso por la salud…
Al presidir la celebración del Día Internacional de la Enfermería, en donde otorgó 45 reconocimientos a personal de todo el estado, el gobernador Américo Villarreal Anaya reiteró que el principio básico del humanismo y la sensibilidad de poder percibir a otra persona como nuestro semejante está presente, más que en cualquier otra profesión, en las enfermeras y enfermeros.
Junto con la presidenta del Sistema DIF Estatal, María de Villarreal, y ante más de tres mil profesionistas de la enfermería de todas las instituciones de salud, el Gobernador se dirigió a quienes, dijo, considera como sus compañeros de gremio; les reiteró su reconocimiento y aseguró que, a pesar de los avances tecnológicos y digitales, la enfermería nunca podrá ser sustituida por la inteligencia artificial.
¡Deseándoles un día maravilloso!
Los leo en: tessieprimera@hotmail.com
