ANGEL CAMACHO
La sensación de que las rodillas (u otras articulaciones) «predicen» el clima es bastante común, especialmente en personas con problemas articulares como artritis, artrosis o lesiones previas.
Este fenómeno tiene una base científica relacionada con los cambios en la presión atmosférica y el efecto que tienen en el cuerpo. Por ello mi amable lector aquí te comparto el por qué ocurre:
Cambios en la presión barométrica
Cuando el clima cambia, especialmente antes de una tormenta, la presión atmosférica puede bajar. Esto puede provocar una leve expansión en los tejidos del cuerpo, incluyendo las articulaciones, lo que aumenta la presión en los nervios circundantes y puede causar dolor o molestias.
Inflamación preexistente
En personas con artritis o lesiones articulares los tejidos alrededor de las articulaciones ya están sensibles o inflamados. Los cambios en el clima pueden exacerbar esta inflamación, lo que resulta en más molestias.
Rigidez articular
Las temperaturas frías también pueden contribuir a que los músculos y ligamentos alrededor de las articulaciones se tensen, aumentando la percepción de dolor o incomodidad.
Sensibilidad nerviosa
Las personas con articulaciones dañadas pueden tener una mayor sensibilidad en los nervios alrededor de esas áreas. Estos nervios son más propensos a detectar incluso cambios pequeños en el ambiente.
Aunque esta conexión no ocurre en todas las personas es una experiencia común y está respaldada por muchas observaciones anecdóticas. Si el dolor en las rodillas o las articulaciones se vuelve frecuente o severo, podría ser útil consultar a tu médico general o de cabecera para descartar condiciones subyacentes y explorar opciones de tratamiento y, de ser necesario, derivarte al especialista adecuado.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
