JUANY RAMÍREZ
Un día cierras los ojos y dejas volar tu mente, mejor dicho, comienzas a soñar despierto, no importa cuánto tiempo pases en el proceso.
Pues bien. Hace unos meses, para ser exactos seis, pasaba por momentos muy difíciles en cuestiones de salud en la familia y de repente un mensaje y una llamada inesperada me dieron la oportunidad de hacer Visible mi sueño, ese sueño que veía tan lejos: Poder intentar plasmar en letras mis pensamientos, mis ideas y tratar de ser útil a la sociedad, con mi granito de arena.
Principalmente el poder hacer Visible un tema de salud muy importante y desconocido por muchos, como lo son las cardiopatías congénitas y así ser portavoz de un grupo de familias que transitan ese complejo mundo de las enfermedades del corazón.
Aceptar, me parecía una oportunidad emocionante y desafiante, pero era la herramienta perfecta para lograr mis objetivos, así que no podía darme el lujo de pensarlo.
Como novata en este andar me emocionaba cada vista reflejada en mi espacio, Haciendo Visible Lo Invisible, cada compartida, pues eso significa buena señal.
Los temas han sido diversos, pero con un mismo fin, desde hablar de cardiopatías congénitas, pasando por el altruismo personal, hasta perdonar, que es el poder de liberarnos; escribiendo con el deseo de que sean de su agrado, que eso es lo importante. Gracias por leerme.
Está travesía no sería posible sin el espacio brindado.
Gracias a El Espectador.
Me siento afortunada de tener la oportunidad de compartir mis ideas y experiencias con los lectores del portal.
Muchas gracias por creer en mí y darme esta oportunidad. Estoy emocionada de seguir trabajando con ustedes.
Nos leemos luego, no sin antes decirles…
Recuerda que hacer realidad un sueño requiere tiempo, esfuerzo y perseverancia. Mantén la fe en ti mismo y en tu capacidad para lograrlo.
