JUANY RAMÍREZ
- Escrito con cariño para pacientes cardiópatas
Sé que en la vida tenemos marcado un destino.
Y que una misión les dibuja el camino.
El que te lleva a cumplir los sueños y disfrutar lo vivido.
Sé que, aunque el mundo y la vida te ponga barreras.
Con la fe que mantienes, y con un corazón imperfecto, lograrán lo que quieran.
Pues las armas están en la mente y eso vence a cualquiera.
Por eso desde hoy les digo.
Piensen siempre positivo.
Viviendo y disfrutando cada instante, cada segundo.
Porque el corazón no espera.
Sé que es impredecible saber su futuro.
Pues su latir es tan fuerte y a veces un poco inseguro.
Sin embargo, ustedes aman su ritmo y a él se acostumbran.
Y si la vida decide alejarse algún día, habrán dejado su huella imborrable y marcada en cada recuerdo, de esos que nunca se olvidan.
Porque una enfermedad no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.
Porque el corazón no espera.
Sabemos que el corazón es como un reloj, a veces con poca batería o sin cuerda.
¡O sea! No entiende de tiempos ni de fechas, sólo late con el deseo de seguir viviendo y, aunque sea diferente a los demás, le falten piezas o se sienta enfermo, sigue siendo el motor que impulsa la vida.
No lo dejes esperar, haz que sienta que vale la pena seguir latiendo.
¡Con esperanza y valentía!
Porque el corazón no espera.
Con admiración y respeto para los corazones diferentes.
