¿No escuchan al Gobernador?

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Los malabares que hacen las autoridades encargadas de la seguridad pública en México, para hacernos ver buenos resultados, cada vez son más complejos y muchas de estas autoridades se aferran a echar la culpa a los medios de comunicación por la percepción social que se tiene.

Por ejemplo, la llevada y traída Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública fue materia prima fabulosa para gritar a los cuatro vientos que vamos requetebién en Tamaulipas.

Y sí, la ENVIPE ha sido usada por columnistas y medios de comunicación en general para encontrarle el “lado amable” al tema de seguridad en nuestro estado, aunque con resultados que aún están pendientes por medir.

Por todos lados hemos leído que la inseguridad bajó de 2023 a 2024 en nuestro estado, un logro sí digno de destacar pero que fue tan magnificado por tanta gente en algunos medios, de esos que publican lo que sea para justificar su existencia, que de plano corren el riesgo de dar al traste con la intención de generar buena imagen al Gobierno estatal.

A manera de reflexión: ¿si bajaron “tanto” los delitos y las víctimas, por qué entonces aumentó el miedo de la población a salir a la vía pública? No lo dice este simple espectador, lo dice la misma ENVIPE que pocos se detienen a leer a fondo, tal vez por culpa del INEGI, que suele complicar bastante la entrega de información a la población en general.

Partamos de la base de que esa es una tarea oculta del INEGI, enredar hasta donde se pueda las estadísticas que no favorecen a la imagen del gobierno y presentar claramente (y con un moño dorado, a manera de regalo) las que sí pueden ser usadas para decir que estamos mejor que en Dinamarca.

Puntualicemos…

Pero la realidad antes expuesta es otro tema porque lo que nos compete a los tamaulipecos es dejar en claro que mientras el 75.1 por ciento de la población se sentían inseguros en 2023, el porcentaje aumentó a 77.4 en 2024. ¿Cuántos representan los 2.3 puntos porcentuales, de aquellos que le agarraron miedo a andar en la calle o en la vía pública en general?

Son poco más de 80 mil tamaulipecos que de plano contestaron al INEGI que perciben inseguridad en Tamaulipas; es como si las poblaciones de Valle Hermoso y Soto la Marina no tenían esta percepción en el año 2023 y de repente para 2024 cambiaron de opinión, o bien, un cuarto de la población en Victoria no percibe “el gran logro” de bajar 8.7 por ciento la tasa de víctimas.

Precisemos…

Según el mismo INEGI, la tasa de víctimas por cada cien mil habitantes la define como prevalencia delictiva y ese fue el dato que destacó en su comunicado del 18 de septiembre pasado, pero se escondió el resultado de la incidencia delictiva, en donde de plano bajar la tasa de delitos, de 25 mil 129 por cada cien mil habitantes a 25 mil 116 no solamente representa una nula variación, sino que puede mover a la risa de los analistas serios.

Claro, la tasa antes mencionada queda bastantito lejos de la nacional, que fue de 34 mil 918 delitos por cada cien mil mexicanos, pero lo que nos ocupa a los tamaulipecos es lo que aquí ha sucedido y terminamos por enfocar estos comentarios a un dato muy simple, que nadie quiere ver pero pues se tiene que dar a conocer, para que nuestros espectadores se forjen su propio criterio.

¿Sabe cuál fue la tasa de incidencia delictiva en el último año del Gobierno estatal anterior? Pues ahí tienen que el INEGI contabilizó en el año 2022 un total de 18 mil 205 delitos por cada cien mil habitantes en Tamaulipas, lo que resulta bastante mejor que los 25 mil 116 del año pasado.

Este comparativo entre el año 2022 y 2024 también resulta desfavorable para quienes echan porras de más en la prevalencia delictiva, es decir, la muy sobada tasa de 16 mil 537 víctimas; resulta que dos años atrás fue de 15 mil 583.

Ahora bien, lo anterior también viene a corroborar que en Tamaulipas tenemos un verdadero malabarista de las estadísticas (tema ya tocado antes, pero cuando quieran lo retomamos; como pista les diremos que hasta los líderes de Morena ahora lo ven con buenos ojos).

Hecho está…

Los resultados de la ENVIPE deben de alentar a cualquier autoridad que se jacte de, en verdad, querer dar resultados en materia de seguridad pública para todos los habitantes de Tamaulipas, pero tampoco se trata de vendernos espejitos porque después del desastre del sexenio pasado los tamaulipecos ya no estamos para bromas y, tal vez por eso, aumentó la percepción de la inseguridad.

Tramoyeros: El Foro Cotidiano, en donde El Espectador coloca las noticias sobre estadísticas delictivas, debe seguir en todo lo alto.

Colofón….

Ahí les va una buena para los estrategas y asesores del gobernador AMÉRICO VILLARREAL: El homicidio doloso, ese que se comete con la intención de matar a una persona bajó de 12.95 víctimas por cada cien mil habitantes en 2022 a 10.36 el año pasado, en tanto que en el presente va en 3.84, y ya se incluyen los datos de agosto. ¿Muy interesante, no creen?

“Nos falta mucha tarea”, así respondió el Ejecutivo estatal a la prensa sobre el tema aquí tratado.