ANGEL CAMACHO
En México, el cuidado de los animales de compañía se ha convertido en un tema de creciente importancia. Sin embargo, el acceso a servicios veterinarios de calidad sigue siendo un lujo para muchos dueños de mascotas. La falta de hospitales veterinarios públicos agrava esta situación, dejando a millones de animales sin atención médica adecuada y a sus propietarios en una encrucijada económica y emocional.
Un problema de salud pública
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) más del 70 por ciento de los hogares en México tienen al menos una mascota. A pesar de este alto índice de tenencia, los servicios veterinarios son en su mayoría privados y costosos.
Esta realidad contribuye a un problema de salud pública, ya que muchas enfermedades zoonóticas (aquellas que pueden transmitirse entre animales y humanos), podrían prevenirse con una atención veterinaria accesible.
La falta de hospitales veterinarios públicos también se refleja en la alarmante cantidad de perros y gatos en situación de calle. Se estima que en el país hay más de 25 millones de animales abandonados, muchos de los cuales sufren enfermedades que podrían ser tratadas con los recursos adecuados. La ausencia de programas de esterilización gratuitos y accesibles solo perpetúa este problema.
Casos de éxito y la necesidad de replicarlos
En países como Argentina y España la existencia de hospitales veterinarios públicos ha permitido no solo mejorar la calidad de vida de los animales, sino también generar conciencia sobre la responsabilidad en la tenencia de mascotas.
En nuestro país, en un intento, la Ciudad de México ha implementado clínicas veterinarias gratuitas o de bajo costo. Sin embargo, estos esfuerzos aún son insuficientes para cubrir la demanda nacional.
Es indudable que implementar un sistema de hospitales veterinarios públicos en México requeriría la asignación de recursos gubernamentales y la colaboración con organizaciones protectoras de animales. Los beneficios serían evidentes: reducción del abandono, control de enfermedades y mayor bienestar animal.
Un llamado a la acción
Es fundamental que la ciudadanía exija a las autoridades la creación de hospitales veterinarios públicos. Las mascotas no son un lujo, sino miembros de la familia que merecen atención médica digna. Garantizar su salud no solo mejora su calidad de vida, sino que también impacta positivamente en la salud pública y en la convivencia social.
Invertir en la salud animal es invertir en el bienestar de la sociedad en su conjunto. La creación de hospitales veterinarios públicos en México es una necesidad urgente que no puede seguir siendo ignorada.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
