La lechuga no es el problema

ANGEL CAMACHO

  • La seguridad de nuestros alimentos depende de la prevención, no del miedo

En los últimos días leí que los restaurantes afiliados a la Canirac en Ciudad Victoria continuarán utilizando lechuga en sus platillos, a pesar de la alerta sanitaria relacionada con casos de ciclosporiasis. Considero que esta decisión es adecuada, siempre y cuando se mantengan estrictamente las medidas de higiene e inocuidad alimentaria.

Considero que es importante evitar que las alertas sanitarias generen miedo o desconfianza injustificada hacia alimentos que forman parte de una alimentación saludable. La lechuga, al igual que otras frutas y verduras frescas, puede consumirse con seguridad cuando ha sido correctamente lavada, desinfectada y manipulada bajo condiciones higiénicas.

La ciclosporiasis es una enfermedad causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, el cual puede contaminar alimentos o agua. Sin embargo, la presencia de brotes no significa que toda la lechuga o todos los vegetales estén contaminados. Lo verdaderamente importante es fortalecer las buenas prácticas de higiene en toda la cadena: desde la producción y distribución hasta la preparación de los alimentos.

Los establecimientos que cumplen con las normas sanitarias realizan el lavado y la desinfección adecuados de frutas y verduras, utilizan agua de calidad, mantienen superficies limpias y capacitan a su personal en el manejo higiénico de los alimentos. Estas acciones reducen significativamente el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.

Como consumidores también tenemos una responsabilidad. En casa debemos lavar y desinfectar correctamente los vegetales frescos, mantener una adecuada higiene de manos y utilizar agua potable para su preparación. La prevención siempre será nuestra mejor herramienta.

No debemos dejar de consumir alimentos saludables por temor. Debemos exigir y practicar medidas de higiene que permitan disfrutarlos con seguridad. Cuando las recomendaciones sanitarias se siguen de manera adecuada, podemos consumir lechuga y otros vegetales frescos con confianza, protegiendo nuestra salud sin renunciar a una alimentación balanceada.

La mejor respuesta ante una alerta sanitaria no es el pánico, sino la información basada en evidencia y el cumplimiento de las medidas de prevención.

Si les gustó la nota y les pareció interesante, los invito a compartirla en sus redes sociales. Me pueden leer el próximo jueves, para más consejos A tu Salud.

Y recuerden amigos, en Salud Pública; “Es mejor prevenir… que curar”.