MA. TERESA MEDINA MARROQUÍN
- Reynosa: un caso donde la decencia y las conciliaciones no ganarían el poder
- Treinta alcaldes: reelección o rechazo… y en Tampico la sobrina de AMLO
La confrontación entre el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, y Humberto Prieto Herrera, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso será, en esta prolongada temporada electoral, una de las tantas guerras políticas por el poder.
Ya hasta podríamos ir preparando las palomitas y los refrescos porque acusaciones vendrán desde la urbe fronteriza donde no pocos acusan a la familia del alcalde, empezando por la senadora Maki Ortiz, de haberse convertido en los personajes más acaudalados del municipio más grande de Tamaulipas.
Pecaría de ingenua si en medio de esos repartos de cañonazos, como el que Peña Ortiz acusa al Congreso (mejor dicho al diputado Prieto) de tener proveedores conectados al crimen organizado, diría que ocurrirán intervenciones conciliadoras para que las ambiciones desbordadas compitan con la decencia que exige la ciudadanía.
Faltan muchos episodios políticos donde las oscuras ambiciones humanas, ajenas y muy distantes de la moralidad tradicional que le predican al pueblo, provocarán terremotos donde quienes sean los más poderosos lograrán quedarse con el control de los municipios más importantes de Tamaulipas.
¿Reelección o rechazo?
La reelección que podrían buscar 30 presidentes municipales (precisando que de los 43 alcaldes quedarán al margen 13 por encontrarse ya en su segundo mandato consecutivo) le meterá no sólo mucho ruido propagandístico, sino un ambiente altamente deliberativo en medios y redes sociales que despertará la conciencia del electorado a cerrarles a varios los caminos para ser ratificados en el poder.
¿Quiénes serán los vetados tanto por los partidos pero esencialmente por la gente? Algunos hablan del alcalde de Madero, Erasmo González, dentro de los llamados municipios grandes.
Expedientes inciertos serían Matamoros y Río Bravo con Alberto Granados Favila y Miguel Ángel Almaraz, morenista y panista respectivamente.
Respecto a Tampico se dice que comienzan los pronunciamientos de las fuerzas vivas a favor de la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, dándole el apoyo para buscar la reelección, a pesar de que una sobrina del expresidente Andrés Manuel López Obrador (Úrsula Salazar Mojica) está “convencida” de que ahora es su turno para gobernar esa ciudad portuaria.
Madero y Tampico serán pues dos importantes núcleos urbanos donde la disputa por el poder no recurrirá a la bondad de sus protagonistas, sino a un realismo de estrategia y fuerza, aunque guiadas, que es lo más recomendable, por la decisión y el reconocimiento de la sociedad civil.
Sin reelección municipal cuatro grandes…
Vale la pena comentar también que, por ejemplo, en municipios grandes como Victoria, Reynosa, Nuevo Laredo y Altamira, donde sus alcaldes ya no podrán buscar la reelección, no sólo habrá sucesión obligada, sino que surgirían graves conflictos por esos poderes locales tan apetecibles que pondrán a prueba a las cúpulas partidistas, en este caso la de Morena.
Las encuestas, se dice, “no funcionarían”, como ya ocurre en varios estados del país, por lo que si Morena va por su sobrevivencia tendría que apostarle a la espontánea decisión ciudadana.
Diputados buscan chamba de alcaldes…
Otro escenario será el Congreso del Estado donde nueve diputados se quedarán sin chamba, entre ellos el propio Humberto Prieto y los también reynosenses Magaly Deandar, Armando Zertuche y Marco Gallegos Galván, mientras que por Tampico será Úrsula Salazar Mojica que se queda sin opción de reelegirse.
Este es un aspecto del panorama político-electoral que ya se disputa. Y donde nadie, desde luego, quiere quedarse fuera del poder y de sus generosas nóminas.
Noticia relevante: La Secretaría de Obras Públicas informó que en los cuatro años del gobierno encabezado por Américo Villarreal se han invertido más de 24 mil millones de pesos, distribuidos en los 43 municipios de Tamaulipas.
¡Deseándoles un día maravilloso!
Los leo en: tessieprimera@hotmail.com
