Hipertensión arterial, el asesino silencioso

ANGEL CAMACHO

En México, la prevalencia actualizada de hipertensión arterial en adultos mayores de 20 años es del 29.4 por ciento, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2022, utilizando el criterio de presión sistólica ≥140 mmHg o presión diastólica ≥90 mmHg.

Si utilizaran los nuevos criterios de la American Heart Association, que consideran presión arterial sistólica ≥130 mmHg o diastólica ≥80 mmHg, la prevalencia aumenta al 47.8 por ciento.

Sin embargo, lo que más resalta y resulta muy importante destacar es que el 43.9 por ciento de los casos de hipertensión fueron detectados por primera vez durante la encuesta, es decir, las personas encuestadas no sabían de su padecimiento, lo que indica una alta tasa de hipertensión no diagnosticada. Además, el control de la presión arterial en personas con diagnóstico previo también presenta un reto, ya que muchas no alcanzan los valores recomendados para un manejo adecuado de su padecimiento. ​

Por lo anterior expuesto, la hipertensión arterial se constituye como un grave problema de salud pública en México, y debido a que casi la mitad de los que la padecen no lo sabe, es que se le ha denominado “el asesino silencioso”.

La Secretaría de Salud y diversas ONG’s han implementado programas para la prevención y el control de esta enfermedad, enfocándose en la importancia de la detección temprana y el tratamiento adecuado. Sin embargo, todos los programas requieren de la participación activa y compromiso de la población por mantener una vida saludable.

Por ello, mi caro lector, el día de hoy te comparto, las recomendaciones para controlar e inclusive prevenir la hipertensión arterial:

ALIMÉNTATE SALUDABLEMENTE

Dieta baja en sodio (sal), evitando los alimentos procesados y enlatados, ya que suelen tener alto contenido de sodio. Aumentar el consumo de frutas, verduras y fibra, como lo son los alimentos ricos en potasio, como plátanos, espinacas y batatas, ayudan a contrarrestar los efectos del sodio. Evitar grasas saturadas y trans, consumir grasas saludables como las que se encuentran en aguacates, nueces y aceite de oliva. Limitar el consumo de azúcar.

EJERCÍTATE REGULARMENTE

Realizar actividad aeróbica, al menos 150 minutos de actividad física moderada (como caminar rápido) o 75 minutos de actividad vigorosa (como correr) cada semana. Incorporar ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana. Reducir el sedentarismo, es decir, moverse regularmente durante el día para evitar largos periodos de inactividad.

MANTÉN UN PESO SALUDABLE

La pérdida de peso, incluso de unos pocos kilos, puede ayudar a reducir la presión arterial en personas con sobrepeso.

REDUCE EL CONSUMO DE ALCOHOL

Limitar el consumo de alcohol a una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres, ya que el exceso puede elevar la presión arterial.

NO FUMES

El tabaco no solo daña las arterias, sino que también aumenta temporalmente la presión arterial. Dejar de fumar reduce significativamente el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

CONTROLA TU ESTRÉS

Practica técnica de relajación como la meditación, el yoga y la respiración profunda, te pueden ayudar a reducir el estrés, lo que a su vez disminuye la presión arterial. Establece una rutina saludable de sueño dormir entre siete y nueve horas por noche es clave para la salud cardiovascular.

CHÉCATE REGULARMENTE

Mide tu presión arterial con regularidad en casa o con un profesional de la salud para detectar cualquier cambio y ajustar las medidas según sea necesario.

SIGUE AL PIE DE LA LETRA TU TRATAMIENTO MÉDICO

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos antihipertensivos. Es fundamental seguir las indicaciones y no interrumpir el tratamiento sin consultar al especialista. NO ABANDONES TU TRATAMIENTO POR CONSUMIR PRODUCTOS MILAGRO.

Manteniendo un estilo de vida saludable, adoptando estas sencillas estrategias que te comparto el día de hoy te ayudará a controlar y prevenir la hipertensión arterial, promoviendo con esto una mejor salud cardiovascular a largo plazo.

Me pueden leer la próxima semana, para más consejos A tu Salud.

Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.