DIEGO LÓPEZ BERNAL
¿A poco no les gusta recibir visitas de seres queridos que pocas veces vienen a su ciudad? Al menos en las costumbres de antes, los visitantes solían llegar con algunos obsequios para la familia que los recibiría (ojalá prevalezca esa tradición), por lo cual la expectativa era alta y el ejemplo más claro lo vemos aún cuando los paisanos regresan al hogar, tras largas temporadas de trabajo en los Estados Unidos.
Pues bien, eso fue lo que sucedió ayer en Reynosa con una visita “casi inesperada”, porque las agendas presidenciales se han vuelto un poco raras y los aparatos oficiales de comunicación prefieren reservarse la noticia de la próxima visita de quien manda en el país. En el caso del anterior presidente, era él mismo quien solía confirmar sus viajes en sus ruedas de prensa, un día antes de partir.
Lo bueno…
La presidenta CLAUDIA SHEINBAUM no llegó con las manos vacías a visitar a las familias en apuros por las recientes inundaciones; ahí mismo, en un recorrido por las zonas más afectadas de Reynosa, anunció una serie de apoyos, tales como la donación de electrodomésticos y enseres básicos para cada una de las casi diez mil familias de damnificados, además de dinero para hacer efectivo en lo consideren más apremiante.
En Matamoros se hizo algo a lo que estamos acostumbrados: Dio el banderazo a un programa nacional de beneficio colectivo, en este caso el de vivienda, para el bienestar de millones de mexicanos que carecen de este patrimonio, indispensable para el desarrollo de las familias.
Lo malo…
Bueno, realidad no es tan malo, pero como que deja un mal sabor de boca, a causa de los recuerdos. «Gracias al gran Gobernador que tienen, un hombre honesto, trabajador, que ama su estado. Muchas gracias, AMÉRICO VILLARREAL, por todo tu trabajo”, dijo la Presidenta trayéndonos a la memoria rápidamente a AMLO, quien nos puso hasta el copete con ese mismo mensaje, exactamente el mismo.
¿Por qué fue malo con el tabasqueño? La respuesta es simple y aquí la dijimos muchas veces con oportunidad: Porque ese afecto excesivo hacia el Gobernador de Tamaulipas nunca se vio en los hechos, sólo en el mensaje y en la pose, dejando tirados muchos proyectos y recursos comprometidos para los tamaulipecos (como el apoyo a los sorgueros, por ejemplo). Hay que decirlo con puntualidad: Hasta este momento solamente una gran obra ha sido autorizada para Tamaulipas… Una.
Lo feo…
Eso de las poses nos recuerda la revoltura de estómago que nos dio de ver la única foto en donde el Alcalde de Reynosa está cerca a la Presidenta. El boletín que publicaron los medios a los que paga generosamente CARLOS PEÑA ORTIZ fue de lo más grotesco (tanto como la imagen, en la que el hijo de MAKI parece estar puesto ahí con algún programa de Inteligencia Artificial, de esa que anda de moda). En serio, dio pena ajena.
Hecho está…
Lo mejor de todo esto es que se aprecia que SHEINBAUM PARDO está al tanto de lo que sucede en Tamaulipas y actúa en consecuencia, eso es lo tangible, en tanto que sobre la buena relación solamente sirve para renovar la confianza de que el Estado reciba lo que le corresponde, no como en el sexenio pasado.
Por último, remarcar en la honestidad de AMÉRICO VILLARREAL creemos que es una consecuencia de los ataques mediáticos en contra del Gobernador, los que siguen sin parar desde el momento en que se supo que sería el candidato de Morena al cargo.
Desde nuestro particular enfoque en este Foro Político, si atacan sistemáticamente al Gobernador y su equipo es porque está haciendo las cosas bien; júrelo, eso no conviene a los que se aferran a la corrupción y el abuso del poder y así reaccionan por la falta de regulación para abrir “portales informativos”.
Colofón…
Afecto que no se demuestra no es… Diez mil familias tamaulipecas constataron que sí es real y la efectividad de la Presidenta de la República se agradece.
