BÁRBARA LERA CASTELLANOS
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), vigente desde 2020, es pilar de la política exterior mexicana bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum.
La estrategia federal, coordinada por la Secretaría de Economía (SE) y la Agencia de Comercio Exterior (ProMéxico), busca maximizar sus beneficios mediante nearshoring, diversificación de cadenas de valor y defensa de soberanía laboral y energética.
Con un comercio bilateral superior a 1.2 billones de dólares anuales, el T-MEC impulsa el PIB mexicano en un 2-3 por ciento anual, generando 1.5 millones de empleos formales.
Los beneficios para México son multifacéticos; por mencionar algunos: la Inversión Extranjera Directa por 36 mil millones de dólares en 2025, según la SE; fortalecimiento de sectores como automotriz, aeroespacial y semiconductores; y paneles laborales que elevan salarios mínimos en un 20 por ciento en zonas fronterizas.
La estrategia incluye diplomacia proactiva en revisiones 2026, con énfasis en reglas de origen (75 por ciento contenido regional) y sostenibilidad ambiental, alineada al Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030.
En Tamaulipas, el gobernador Américo Villarreal Anaya lidera la coordinación estatal-federal mediante el Clúster Automotriz y Logístico Tamaulipas.
Villarreal ha impulsado el “Corredor T-MEC Tampico-Altamira”, invirtiendo 15 mil millones de pesos en infraestructura portuaria y ferrocarrilera para exportaciones a EU, atrayendo plantas de Tesla y Foxconn.
Convenios con la SE capacitan a 50 mil trabajadores en habilidades digitales y logísticas, reduciendo migración y fomentando equidad regional.
Esta sinergia posiciona a Tamaulipas como hub nearshoring, con exportaciones crecientes del 15 por ciento anual.
Tamaulipas aprovecha su ubicación estratégica y 17 cruces internacionales, incluidos los ferroviarios de Matamoros y Nuevo Laredo, y tres puertos marítimos, lo que lo consolida como nodo logístico de Norteamérica.
El T-MEC impulsa el crecimiento de la industria manufacturera y maquiladora, especialmente en eléctricos, electrónicos y autopartes, que generan alrededor de ocho de cada 10 productos exportados desde Reynosa, Nuevo Laredo y Matamoros.
Gracias al acceso preferencial a los mercados de Estados Unidos y Canadá, más del 90 por ciento de las exportaciones tamaulipecas se dirigen a socios del T‑MEC, elevando el superávit comercial y favoreciendo la llegada de nuevas Pymes a las cadenas de valor regionales.
La estrategia T-MEC trasciende el comercio siendo un escudo para la prosperidad mexicana.
Con líderes como Villarreal, Tamaulipas ejemplifica cómo el federalismo une esfuerzos por un México competitivo y justo.
