Elección judicial: Aún hay esperanza

DIEGO LÓPEZ BERNAL

¿Es un genuino paso en el trayecto que lleva a una mejor democratización del país o una simulación más, de esas que usan como títeres a los electores mexicanos? ¿Será una farsa para acomodar todo a su conveniencia y el grupo en el poder legitime su permanencia por los siglos de los siglos o tendremos jueces intachables con esta elección?

Las dudas son más que las certidumbres. Solamente conozco dos nombres de candidatos a puestos en el Poder Judicial del Estado, porque ni por interés profesional dediqué tiempo a documentar la primera elección judicial en la historia del país. Reconozco, me distrajo, y mucho, la postura de la oposición hacia el proceso.

Más que a su postura, mi atención se puso rápidamente en las herramientas empleadas para desacreditar la elección judicial, que mañana tiene el mentado “Día D”, tan importante, en la teoría, que ni siquiera he decidido si iré a conocer el escenario real de la maraña esa de una boleta electoral judicial. Pero el camino está trazado, los procedimientos establecidos y el calendario a punto de cumplirse.

Viejas formas…

Hoy en día nos preguntamos si había mejores formas de llevar a buen puerto la idea de elegir a los representantes del Poder Judicial. Otros mecanismos, como la votación electrónica, y haber empezado por los puestos más altos, haciéndolo después paulatinamente habría sido una apuesta moderna a la vieja democracia que nos imponen los viejos partidos.

Porque quien diga que el Movimiento de Regeneración Nacional es un nuevo partido sólo tiene una mínima parte de la verdad en sus argumentos, todos sabemos que quienes lo integran son políticos que ya hicieron viejos sus huesos y parece que actúan con sed de venganza, a la vieja usanza cabecista en Tamaulipas.

Claro, oleadas de nuevas generaciones incursionan en Morena con la esperanza de tener un buen puesto y algunos pocos con la idea de que a través del partido en el poder pueden alcanzar cargos de elección popular que los saquen de su pobreza material, porque dudamos que termine su pobreza mental. Ahí tienen a “MAKITO” y a GATTÁS, que en Tamaulipas están destrozando la reputación del morenismo como nadie más, y sin pudor alguno.

Hecho está…

Sentimos que escribimos mucho sin decir nada: Creemos que la elección judicial es desde este momento un procedimiento electoral fallido, que sólo tiene una luz de esperanza ante la idea de que sólo dará certidumbre a aquellos que la idearon y necesitan seguir legitimándose con la sana (para ellos) intención de que ni el PAN, el PRI ni partido político alguno llegue a la Presidencia de la República, sólo ellos.

La reflexión…

Dependerá ahora de quienes resulten electos velar por el equilibrio de poderes. Quedará en manos de ellos subordinarse ante los miembros del Poder Ejecutivo y del Legislativo, o no; en resumidas cuentas: La división de poderes será depositada en los ganadores de mañana y asumir su papel con dignidad y valor institucional es la única esperanza que queda.

Colofón… La elección de la confusión, una forma cruel de nuestra democracia chicharronera.