BÁRBARA LERA CASTELLANOS
El Día Internacional del Migrante es conmemorado el 18 de diciembre y busca visibilizar los derechos de las personas en movilidad y promover su integración digna.
En 2025, México y Tamaulipas enfrentan una migración compleja marcada por flujos centroamericanos, deportaciones masivas desde Estados Unidos y tensiones por el Mundial 2026.
México registró en 2025 cerca de 20 mil rechazos a extranjeros en aeropuertos. El INM reportó 37 mil 483 detenciones de migrantes, reflejando controles endurecidos ante presiones de EU, bajo Trump, que impulsan políticas antiinmigrantes extremas.
Además, el 80 por ciento de paisanos en EU teme deportaciones, exacerbando retornos forzados y saturación en albergues.
En cuanto a Tamaulipas, ruta clave del Golfo, vio en 2025 un aumento de caravanas y detenciones por su frontera con Texas, con énfasis en trata y secuestros.
La entidad gestiona flujos de centroamericanos y haitianos hacia el norte, pero carece de recursos para reintegración de deportados, agravado por violencia y falta de programas estatales.
Datos del INM destacan operativos en Reynosa y Matamoros, donde 26 por ciento de detenciones nacionales impactan localmente.
México exige filtros migratorios estrictos, con sistemas biométricos en fronteras desde diciembre 2025, elevando rechazos y tensiones diplomáticas.
Presupuestos para asilo crecen solo cuatro por ciento, insuficiente ante desfinanciamiento y carga laboral en comisiones.
Dentro de los principales desafíos incluyen protección a derechos humanos, prevención de trata en eventos masivos y negociación con EU para deportados, demandando capacitación y políticas integrales.
Este tema es de suma importancia y debemos estar preparados y con estrategias claras para que afecte lo menos posible a este sector tan vulnerable y que requiere tanto apoyo tanto del gobierno como de la sociedad.
