El Espectador
Este miércoles se conmemora en una gran cantidad de países el Día Internacional de la Igualdad Salarial, incluido México, el cual “representa los esfuerzos constantes por conseguir la igualdad salarial por un trabajo de igual valor, y la lucha por los Derechos Humanos y contra todas las formas de discriminación, incluida la discriminación contra las mujeres y las niñas”.
Así lo estableció la Organización de las Naciones Unidas desde hace cuatro años; sin embargo, este foro por la igualdad está vacío, pasa inadvertido este día para la mayoría de los gobiernos, pero no para organismos de la sociedad civil. Echemos un vistazo al IMCO:
1) En la casa. Las mujeres desempeñan primordialmente las labores del hogar y de cuidados, tareas indispensables para la reproducción cotidiana de las familias y sus integrantes, así como para el funcionamiento y bienestar de la sociedad. A pesar de ello, no tienen una remuneración a cambio.
2) Poca ayuda masculina. Mientras que en promedio los hombres dedican 16 horas al trabajo del hogar y de cuidados no remunerado a la semana, las mujeres dedican 40 horas.
3) Sí, es desigualdad. Mientras 17.2 millones de mujeres se dedican exclusivamente a las tareas del hogar, solamente 992 mil hombres lo hacen de manera exclusiva.
4) Enfoque económico. Si se suma el valor de las tareas del hogar y de cuidados, las mujeres aportan 2.6 veces más valor económico que los hombres por el trabajo no remunerado que realizan.
“Debemos preguntarnos por qué las mujeres son relegadas a trabajos peor remunerados; por qué las profesiones en que predominan las mujeres, incluidos los trabajos en el sector de la asistencia, tienen salarios más bajos; por qué tantas mujeres trabajan a tiempo parcial; por qué las mujeres ven disminuir sus salarios con la maternidad, mientras que los hombres con hijos a menudo disfrutan de un aumento salarial; y por qué las mujeres se encuentran con un tope infranqueable en las profesiones con mayores ingresos.
António Guterres
Secretario General de las Naciones Unidas
2020
SEGUIMOS…
5) Ellas sí lo hacen. Si el trabajo no remunerado fuera una industria, tendría una equivalencia a 24 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra por encima del valor de sectores económicos como la industria manufacturera (22 por ciento) o el comercio (22 por ciento).
6) A ellos sí les pagan. En México la participación de las mujeres en la economía remunerada alcanza 46 por ciento, mientras que la de los hombres asciende a 77 por ciento.
7) Desigualdad eterna. Entre 2005 y 2023 la participación de las mujeres en el mercado laboral creció cinco puntos porcentuales, al pasar de 41 a 46 por ciento en este periodo de tiempo. A este ritmo, tomaría 119 años que las mujeres alcancen la tasa de participación económica de los hombres.
Los datos no mienten y la desigualdad en materia salarial es evidente, desde cualquier enfoque: Ellas pierden.
Fuente: Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
