Campañas negras de inseguridad… ¿se fueron?

DIEGO LÓPEZ BERNAL

En los días recientes hemos leído un par de noticias políticas en el candente tema de la inseguridad, lo cual nos ha movido a la reflexión para brindar algunas opiniones.

¿“Candente”? Por qué usar esta palabra, podría preguntarse usted a estas alturas de la lectura, es decir, de entrada, porque aún no comenzamos a repasar declaraciones y ya “disparamos” un adjetivo que no es muy usual en este simple espectador.

“No podemos hacer un diagnóstico de seguridad por unos impactos mediáticos”. Esa es la primera declaración leída recientemente en medios de comunicación convencionales. ¿Quiere la otra?

“La incidencia delictiva de los primeros 45 meses de la actual administración (octubre de 2022 a junio de 2026) muestra una reducción en los delitos de alto impacto en los municipios fronterizos de Matamoros y Reynosa.”

Estos son datos entregados mediante un comunicado de prensa del Gobierno del Estado, lo que terminó por encender las neuronas de quien hace funciones de mirón de los escenarios públicos.

Al funcionario que se le atribuyen ambas posturas tuvimos la oportunidad de tratarlo en una reunión convocada por la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas y rápidamente nos dimos cuenta de que sabe de tema y, mejor todavía, muestra estar comprometido con la causa ciudadana.

Hablemos de…

Cuando le entregaron el nombramiento de Vocero de Seguridad Pública (también es el Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública) nos dio mucho gusto, porque el anterior funcionario (JORGE CUÉLLAR) se pasó de “vocero” y a la larga resultó un fiasco.

Hoy, WILLY ZÚÑIGA CASTILLO, quien es policía de carrera, muestra su conocimiento del tema de la seguridad pública y demuestra que puso a trabajar al personal a su cargo para mantenerse activo en el foro mediático, echando mano de datos concisos que pocos refutarán.

Por eso, no dudamos que los buenos resultados que mencionó en el reciente comunicado de prensa son reales y tampoco estamos en desacuerdo con él sobre aquello que algunos pocos impactos mediáticos pueden descarrilar los diagnósticos estatales.

Las campañas negras…

Aquí va la reflexión, a manera de aportar algo a la causa ciudadana: Los tiempos en los que la prensa nacional nos reventaban por cualquier hecho violento (fuera de alto impacto o no) terminaron hace varios años.

Además debemos agreguemos que la mayor parte de la prensa estatal sigue comprometida con la imagen de Tamaulipas y no suelen hacer escándalo con incidentes violentos, en los cuales, vale admitirlo, en ocasiones hay pérdida de vidas humanas.

Y para mayores señas: En El Espectador y nuestras labor reporteril con El Diario de Ciudad Victoria usamos las estadísticas delictivas de manera más profesional que nos es posible, publicando solamente lo que es, sin buscar variaciones estadísticas que puedan prestarse al sensacionalismo.

Si lo hiciéramos, eso de potenciar información negativa, solamente estaríamos haciéndole el trabajo “a las contras”, es decir, a los actores políticos que les vale un sorbete llevarse entre “las patrullas” la imagen de Tamaulipas.

Y es que, la segunda reflexión, nos recuerda que esos agoreros del desastre ahora no pueden usar a la prensa nacional para sus campañas negras y no, no estamos dispuestos a regalarles datos que no tienen a la mano fácilmente, dado que no pueden hacer uso ya de recursos públicos para pagar a especialistas en la materia.

Hecho está…

El Tamaulipas de estos últimos años dista mucho del que vivimos en la década del 2010, incluso en una época más reciente en la que funcionarios de la pasada administración estatal maquillaban descaradamente las cifras, mientras sus “policías” actuaban como auténticos criminales.

Nuestro estado ha mejorado en materia de seguridad pública, este simple espectador lo reconoce con datos en la mano; ahora que si, como suele ocurrir, se presentan por estos días hechos lamentables de alto impacto (a veces parecemos aves de mal agüero) tenemos que dejar en claro que la diferencia con el pasado reciente es sustancial

Que quede claro: Los más recientes hechos de inseguridad no son una tendencia delictiva… y si llegara a virar la situación hacia escenarios peores, seremos los primeros en decirlo.   

En estos momentos creemos que Tamaulipas va en el camino correcto de recuperar la seguridad que todos anhelamos, lo que nos da pie a la tercera reflexión.

Las noticias de seguimiento informativo que redactamos en nuestra función de reportero de El Diario (que están basadas en la incidencia delictiva) y que también publicamos en el Foro Cotidiano de El Espectador, no inciden en la percepción de la seguridad.

Las redes sociales son otra cosa… Ahí las campañas negras son más baratas, salen casi gratis.