Aumenta el impacto del cambio climático; un vistazo a México

El Espectador

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Intensificación de las calor; aumento de los incendios forestales; crecimiento enfermedades infecciosas en zonas costeras; las consecuencias de cambio climático son diversas e impactan a gran parte del mundo, incluido nuestro país.

Tamaulipas no se salva de ninguno de los tres impactos señalados de inicio, lo que da relevancia al Décimo Informe sobre Salud y Cambio Climático de Lancet Countdown, presentado el pasado miércoles 28 de octubre para todo el mundo.

Lancet Countdown es una prestigiosa colaboración de investigación internacional e interdisciplinaria, financiada por Wellcome y dirigida por el University College London (UCL) junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Su objetivo principal es monitorear y evaluar de manera independiente cómo el cambio climático afecta la salud pública global y el nivel de cumplimiento de los compromisos gubernamentales establecidos bajo el Acuerdo de París.

El reporte de este año revela que muchos de los riesgos y daños para la salud derivados del cambio climático aumentaron más rápidamente en la década posterior a la firma del Acuerdo de París (2016-2025) que en la década anterior (2006-2015).

Lancet Countdown para América Latina analiza estos vínculos en toda la región a través de más de 39 indicadores revisados por pares y en el informe 2026 ofrece una evaluación actualizada de los avances y desafíos en materia de salud y cambio climático en México.

Entre los datos globales se informa que los combustibles fósiles siguen suministrando más del 80 por ciento de la energía mundial y las cien empresas más grandes de petróleo y gas van camino de superar en un 150 por ciento los niveles de producción compatibles con el objetivo de 1.5 °C para 2040 (un aumento respecto al 138% del año pasado).

La combustión de combustibles fósiles y el uso de fuentes de energía contaminantes en los hogares contribuyen a una peligrosa contaminación atmosférica, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como la mortalidad prematura.

Olas de calor… ¿las recuerda?

El reporte 2026 entrega datos particulares de nuestro país y aunque no informa de regiones o entidades en particular, la información toma relevancia para Tamaulipas, pues nuestros espectadores podrán asociar rápidamente la información con lo que sucede en nuestro estado.

Lancet Countdown da a conocer que entre 2016 y 2025, los lactantes y los adultos mayores de 65 años en México experimentaron, en promedio, cerca de nueve días de ola de calor al año, lo que supone unos seis días adicionales anuales en comparación con el periodo 2006-2015, lo que representa un incremento de aproximadamente el 200 por ciento para ambos grupos de edad.

Asimismo, entre 2016 y 2025 la población en nuestro país experimentó un promedio de 9.4 días de ola de calor al año, un aumento del 110 por ciento respecto al periodo 2006-2015, fenómeno que cada vez se presenta con más frecuencia en Tamaulipas.

Entre 2021 y 2025, el valor monetario anual promedio de la mortalidad relacionada con el calor en personas mayores de 65 años en México fue de aproximadamente cinco mil 600 millones de dólares estadounidenses, cifra 390 veces superior a la registrada en el periodo 2000-2004.

Impacto en la producción laboral…

El informe continúa con un enfoque en los trabajadores, comenzado con que la exposición al calor provocó en México una pérdida anual promedio de dos mil 900 millones de horas laborales potenciales entre 2016 y 2025, un 71 por ciento más que el promedio anual de la década de 1990, en donde el sector agrícola representó el 44 por ciento de estas pérdidas.

No obstante, las horas laborales potenciales perdidas por trabajador aumentaron solo un 0.5 por ciento, pasando de 52.6 horas anuales en la década de 1990 a 52.8 horas en el periodo 2016-2025; esto revela, en gran medida, el crecimiento de la fuerza laboral expuesta, más que un aumento equivalente en las pérdidas por trabajador.

En 2025, la reducción de la capacidad laboral debido al calor en México derivó en una pérdida estimada de nueve mil 200 millones de dólares estadounidenses en ingresos potenciales, de los cuales el sector agrícola representó el 32 por ciento del total.

Incendios forestales…

Entre 2021 y 2025, un promedio del 65 por ciento de la superficie territorial de México experimentó al menos un mes de sequía extrema al año, frente al 12 por ciento registrado en el periodo 1981-1990.

Al respecto, destaca que el humo de los incendios forestales contribuye a una contaminación atmosférica nociva, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como la mortalidad prematura.

En este sentido, las muertes asociadas aumentaron; entre 2021 y 2025 el humo de los incendios forestales se asoció con una cifra estimada de once mil cien muertes anuales en México, lo que supone un incremento del 48 por ciento respecto al periodo 2003-2012.

Asimismo, la población se vio expuesta a una media de 84 días al año con un peligro de incendios forestales “muy alto” o “extremadamente alto”, lo que representa aproximadamente nueve días más en comparación con el periodo 2003-2012.

Enfermedades en zonas costeras…

El Informe 2026 de Lancet Countdown también informa sobre el calentamiento de las aguas costeras, que puede favorecer las condiciones ambientales para la proliferación de bacterias del género vibrio, capaces de provocar infecciones gastrointestinales y en heridas.

Al respecto, señala que en 2025 cerca de 775 kilómetros del litoral mexicano presentaban condiciones ambientales adecuadas para la transmisión de vibrio, un aumento del 711 por ciento con respecto al periodo 1982-1991.

En este sentido, se da a conocer que entre 2016 y 2025 se registró una media estimada de cuatro mil 200 casos anuales de vibriosis, lo que equivale a un incremento del mil 168 por ciento, en comparación con el periodo 1982-1991.

Algunas conclusiones…

La combustión de combustibles fósiles y el uso de fuentes de energía contaminantes en los hogares contribuyen a una peligrosa contaminación atmosférica, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como la mortalidad prematura.

Según la Organización Mundial de la Salud, la concentración media anual de partículas finas (PM2.5) en México fue de 18 µg/m³, una cifra más de tres veces superior al valor guía anual de la OMS, que es de 5 µg/m³.

En 2023, las fuentes renovables representaron el 11.7 por ciento de la generación eléctrica en México, lo que supone un incremento del 244 por ciento respecto a 2016.

En 2024, México destinó 14 mil 600 millones de dólares estadounidenses a subsidios netos para combustibles fósiles, una cifra equivalente al 14 por ciento del gasto nacional en salud.

Estos subsidios fomentan la dependencia continua de los combustibles fósiles, lo que podría socavar los esfuerzos por reducir la contaminación atmosférica y sus repercusiones en la salud.

Cabe mencionar que mejorar el acceso a dietas asequibles, variadas y nutritivas puede prevenir enfermedades relacionadas con la alimentación; al mismo tiempo, reducir las emisiones provenientes de los sistemas alimentarios contribuye a la mitigación del cambio climático.