El Espectador
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En el marco del Mes Rosa mucha información se ha enfocado en estadísticas sobre la prevalencia del cáncer de mama (y de otros tipos), así como en estadísticas de decesos, aunque también de sobrevivencia.
Un aspecto que ha pasado inadvertido para este medio es la terapia física que requerirán aquellos que van a la lucha contra esta temida enfermedad, incluso después de salir victoriosos de los duros tratamientos; su nombre es rehabilitación oncológica.
¿Sabes lo que hay que hacer durante la batalla y después de ella para recuperar tu vida al cien? Desde el punto de vista de una fisioterapeuta en El Espectador a continuación te ponemos al tanto.
Y es que las secuelas que vienen desde las primeras etapas de los fuertes tratamientos médicos, ya sean quimio o radioterapias, pueden dejar a cualquier sobreviviente sin ganas de continuar.
Por eso es importante saber que en Ciudad Victoria tenemos opciones de profesionales especializados en este tipo de rehabilitación oncológica, sobre todo porque para muchos sobrevivientes las secuelas ahí siguen, tales como:
- Dolor intenso
- Atrofia muscular
- Linfadema
- Limitación del movimiento
- Fatiga corporal
Para ir en busca de esta recuperación encontramos a la terapeuta Chelsey Julieta Sánchez Tovías, quien ofrece sus servicios en esta Capital, algo que muchos desconocemos a pesar de tener cerca de nosotros a mujeres que enfrentan como reto de vida el volver a las actividades cotidianas.
¿Qué opción brinda?
“Mi trabajo como fisioterapeuta en cáncer de mama es en la funcionalidad del paciente; aquí pueden entrar en cualquiera de las etapas, por ejemplo, antes de alguna cirugía o quimioterapia para preparar al paciente a que su cuerpo tenga fuerza para recibir cualquier tratamiento”, explica Chelsey Julieta.
¿Y si estoy en quimio?
“Durante el tratamiento, ya sea una quimioterapia, se le ayuda al paciente a que las secuelas que pueda dejar, como la fatiga, la debilidad o la atrofia muscular, que no sean tan presentes en ese proceso de recuperación”, detalla nuestra fisioterapeuta.
¿Y después?
“Al terminar el tratamiento ayudamos al paciente a la integración, o sea, que vuelva a integrarse a sus actividades, a que gane fuerza, a que no esté tan presente esa fatiga o cualquier secuela; por ejemplo, después de una cirugía donde se quitaron ganglios le ayudamos a ganar movilidad, para que no queden rígidas las articulaciones, que ganen fuerza los músculos.”
Otro ejemplo…
La terapeuta entrevistada por El Espectador pone de ejemplo que se puede ayudar a las pacientes que presentan linfedema, una secuela común de los tratamientos contra el cáncer, la cual es una hinchazón causada por la acumulación de líquido linfático en los tejidos del cuerpo.
“La linfedema es una secuela muy común, que se puede presentar de manera aguda o incluso años después; se trabaja lo que es con vendaje especializado y ejercicio, igual para que no se descontrole, que esté controlado porque ya no tiene cura.”
El enfoque…
¿Verdad que el cáncer en cualquiera de sus tipos es todo un reto? Así que no deben quedar cabos sueltos para los pacientes y sus familias por lo que aquí tienen nuestros espectadores información pertinente, la cual es compartida como parte de la campaña permanente contra el cáncer.
Si deseas contactar a la terapeuta Chelsey Julieta Sánchez Tovías lo puedes hacer al número 834-409-0069, quien te proporcionará información de primera mano sobre la importancia de la rehabilitación oncológica.
