El campo está alegre

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Desde hace semanas, con la llegada de las tan esperadas lluvias, el panorama cambió radicalmente en gran parte del estado, con la recuperación del campo también se recupera la condición corporal en los animales y regresa a niveles aceptables.

Es importante decirlo, cuando el ganado está en buenas carnes las enfermedades no llegan a ese hato.

También los agostaderos adquirieron un color verde brillante, con gran diversidad de tonalidades, ahora sí podemos decir «hay comida».

Y además también hay agua en nuestros abrevaderos y aljibes, claro, aún falta para llegar a tener un llenado total, pero poco a poco hay agua, esperamos un mes de octubre lleno de humedad y oportunidad para terminar el ciclo de lluvias aún mejor que como estamos al día de hoy,

Que se manifieste Tláloc…

Es importante puntualizar que el agua almacenada en la emblemática presa Vicente Guerrero aquí en la zona centro del estado, debe de ser tratada como un tesoro, porque lo es para todos.

Privilegiados somos, a diferencia de otros lugares del país, y desde este lugar de manera enérgica exigimos a nuestras autoridades hacer uso racional de esa agua, pues la irracionalidad demuestra en su actuar el desconocimiento de la cuenca del río Soto la Marina, y eso habla muy mal de sus credenciales como profesionales que son en este tema.

El nivel ideal en la presa Vicente Guerrero, y en todas las presas del estado debería ser entre el 70 y 80 por ciento, y mantenerlas así siempre, como lo que son, un tesoro de agua dulce para todos los tamaulipecos.

Estoy seguro de que al pasar de los años sin duda nuestras presas adquirirán mucho mayor importancia y relevancia, más aún con el cambio climático.

Es una realidad, en Tamaulipas llueve menos que lo que llovía hace algunas décadas y por esa misma razón el uso del agua de tiene que tecnificar para gastar menos, y producir más.

¿Como mantener buen nivel en la presa? Con mucho criterio, sentido común y conocimiento de las cuencas, se tienen que aprovechar los temporales de estación, esos que nos regala la naturaleza cada año, y además sería una excelente inversión oficial el provocarlos.

¿Cómo? Bombardeando las nubes en la zona montañosa, cuando el clima y la presencia de nubes así lo ameriten.

Las presas tamaulipecas deben mantener buenos niveles siempre, no como una opción, sí como una obligación.

Y, ¿por qué no?, sería bueno que quede escrito en la constitución local, como ley, el uso racional y el manejo de la presa Vicente Guerrero y otras también de gran importancia en el norte y sur del estado.

Ganadotips…

 ¿Qué le falta a la ganadería tamaulipeca? La ganadería local atraviesa un gran momento, gracias a las lluvias y también al precio que adquirió el ganado en pie para consumo nacional.

Se tiene que decir, el hato ganadero tamaulipeco es menor al que las cifras oficiales muestran y esa disparidad se tiene que recuperar lo más pronto posible.

¿Cómo? Si por ley aplicáramos la dinámica de respetar las becerras para reemplazo, además apoyando a cada ganadero con un programa, con la única finalidad de que no vendan todas las crías hembras que nazcan cada año o ciclo.

Lamentablemente los productores venden año con año la totalidad de las crías y eso deja sin posibilidad alguna al hato para recuperarse y si a esto le sumamos alguna emergencia de salud, el productor sin duda venderá también una vaca, si la situación así lo amerita, «para eso son los bienes».

Entonces, bajo esta óptica, la misma que por cierto se repite por todo el país, ¿cuándo se va a recuperar el hato ganadero? Así, de manera espontánea, probablemente nunca.

Y ¿quién es el más afectado si el hato ganadero no se recupera lo más pronto posible? Lamentablemente el consumidor, por eso el precio de la carne actual está por las nubes, ni más ni menos.

Si a todo esto le sumamos el escaso apoyo que llega al campo nacional hoy, por parte del oficialismo, el panorama no es aún claro.

El campo nacional habla con nostalgia de aquellos días cuando había Procampo y Progan, probablemente era simbólico el apoyo, pero ayudaba mucho en la compra de melaza, sal, semilla y para rastrear y preparar la tierra, cada uno de ellos respectivamente eran buenos programas, con enormes resultados.

Es claro que todo programa oficial se puede mejorar, sobre todo para agregar candados y evitar con ello la posibilidad de corrupción y mal uso en su manejo.

Pero, eso sí, jamás deben olvidar al campo, así como hoy está.

Probablemente son estilos y formas de gobernar, también se vale, pero por esa misma razón se les recuerda que la ciudadanía demanda productos que nacen en el campo, sin campo no habría tortillas, frutas, verduras, legumbres, carne, huevo, entre otros,

Y si nadie produce en el campo, ¿qué puede pasar?

Hacen falta grandes ajustes en las políticas públicas del presente, que sean y sirvan para fomentar la productividad del campo nacional, y no para exterminarlo, como lo hacen hoy.

Sin ahondar en detalles va un ejemplo: La inseguridad en el área rural; sería interminable el espacio para ese lamentable tema, que también afecta en el sector primario.

Por mi parte… ¡Es cuanto!