La paradoja de la empatía

JUANY RAMÍREZ

Siempre me he preguntado: ¿Por qué sólo apoyamos a los demás cuando nos toca a nosotros?

Y las repuestas llegan como lluvia a mi mente, pero no logro apoderarme de una para entender mi pregunta.

Pero sabemos que la naturaleza humana es compleja y contradictoria, y que a menudo nos encontramos con que las personas no muestran empatía ni apoyo hacia los demás, hasta que no se ven afectadas personalmente por una situación similar.

Y es ahí cuando me planteo y me repito esta pregunta tan interesante: ¿Por qué la gente necesita pasar por una enfermedad o un problema para empezar a apoyar a los demás?

Puede ser la falta de empatía en la vida diaria, pues a menudo nos encontramos rodeados de personas que están pasando por dificultades.

Sin embargo, no siempre nos tomamos el tiempo para escucharlas, apoyarlas o ayudarlas de alguna manera. Esto puede deberse a varias razones, como la falta de conciencia.

No siempre somos conscientes de las luchas que enfrentan los demás. Puede que no sepamos cómo ayudar o no nos demos cuenta de la gravedad de la situación.

También se pueden tener prioridades personales pues nuestras propias necesidades y problemas pueden tomar prioridad sobre las de otros.

Esto puede llevar a que no tengamos la energía o el tiempo para apoyar a los demás.

Quizá también aparezca el miedo y la incomodidad. A veces podemos sentirnos incómodos o temerosos de involucrarnos en los problemas de los demás.

Esto puede deberse a que no sabemos cómo manejar la situación o tememos que nos afecte de alguna manera.

Pero no mostrar empatía por el prójimo en algún momento de nuestras vidas caerá como un balde de agua fría; es ahí cuando el impacto de tu antipatía te hará tocar fondo.

Porque cuando nos toca a nosotros mismos pasar por una enfermedad o un problema nuestra perspectiva cambia.

De repente nos damos cuenta de la importancia de tener apoyo y empatía de los demás. Y es justo cuando experimentamos algo nosotros mismos, en esa situación, como podemos entender mejor lo que otros están pasando.

Esto puede llevar a que seamos más compasivos y solidarios con los demás, muchas de las veces demasiado tarde.

¿Pero por qué esperar a pasar por lo mismo?La paradoja de la empatía es un tema complejo que requiere reflexión y conciencia.

¿Y sabes qué? La empatía hay que enseñarla, practicarla y reforzarla desde la niñez.

Gracias por leerme, buen fin de semana.