El sonido de una buena guitarra

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

En el mundo de la música, la guitarra juega un papel fundamental, sigue siendo el instrumento más utilizado para composición de canciones nuevas, junto a la batería y el bajo, son los tres elementos que retumban en los oídos de quienes gustamos de la música, sobre todo de la música rock.

Hablar de grandes grupos en la historia de la música, con esa formación básica (guitarra, bajo y batería) sería interminable, pero regresando a la raíz del texto, la guitarra es y será el elemento presente, en cualquier momento, donde la música en vivo suene.

Hablar de marcas de guitarras sería un tema muy extenso, pero hay ciertos nombres y firmas, que se repiten en los grandes guitarristas (leyendas) que iluminan, e iluminaron, la historia de la música en décadas recientes; las marcas más conocidas son Fender, Gibson e Ibáñez, en diferentes modelos.

La competencia en el mercado comercial nos regala nuevas marcas, instrumentos que llegan a los aparadores, incluso aquí, en la capital del estado, para ser específicos, ahí por la zona de la calle 12, entre Hidalgo y Juárez.

Ahí hay un lugar especializado en instrumentos musicales y se puede encontrar de todo un poco, desde tambores, baterías, violines, acordeones, teclados, bocinas, mezcladoras, micrófonos, cables y muchos más, pero en instrumentos de cuerdas encontré varias marcas «nuevas», sin tanto renombre, pero hay que decirlo, de excelente calidad.

Además, también ofertan amplificadores de varios modelos, dimensiones y marcas.

¿Cómo escoger una guitarra?

La mejor manera de escoger una guitarra es probándola, conectándola en un amplificador y tocarla, me sorprendió escuchar el sonido en varias marcas diferentes a las tradicionales, casi todas maquiladas o ensambladas en países asiáticos, y también algunas de México.

Después de probar varios modelos entendí que la competencia comercial es grande y puedes encontrar buenos modelos e instrumentos, con precios moderados, vale decir, no le piden nada a guitarras con marcas de renombre, el sonido es bueno y sobre todo son cómodas de tocar, el brazo de la guitarra es estilizado, además están bien calibradas, suenan bien, y cumplen con lo necesario, para sacar la chamba a la hora de un «jam» musical.

Yamaha, Washburn, Peavey y Marshall son marcas comerciales que suenan bien, la que más me gustó de estos modelos más económicos fue una guitarra Yamaha, modelo «Pacífica», no le pide nada a los modelos «caros» y cumple con las expectativas, sin duda, la puedo recomendar ampliamente.

La música es y seguirá siendo cultura para la humanidad, descanso para el estrés y terapia para el alma.

¿Por qué con el pueblo?

Esta semana próxima pasada nos sorprendió la noticia de que la Guardia Nacional División Caminos, mejor conocida por la ciudadanía como «la federal de caminos», inició operativos con un grupo importante de patrullas, rumbo a los ejidos ubicados en la carretera a la salida a Monterrey, ¿Por qué? Aún es un misterio, en verdad sería mucho mejor saber que esas mismas patrullas «hicieran su trabajo» y recorrieran diariamente las carreteras de Tamaulipas, sobre todo en los lugares bien ubicados como focos rojos, para tratar de influir con su presencia en el actuar de grupos dedicados a delitos de alto impacto.

¿A poco se les olvidó que Tamaulipas está ubicado como uno de los estados más peligrosos de transitar? Tal parece que a las corporaciones policiacas sí, cuyo único fin oficial es servir, resguardar y brindar apoyo a la ciudadanía.

Insisto para eso están y resulta que hacen grandes operativos para revisar el uso del cinturón de seguridad, saber si tienen seguro, la actualización de placas, licencia, tarjeta de circulación.

¿Es enserio? ¿Recaudando (revisando) en zonas donde más transitan unidades «chocolates»?

La policía sabe que rumbo a esos ejidos hay mucha gente que apenas trae sus vehículos funcionando, sin ayuda de nadie, los enlistan en Onappafa y otras organizaciones campesinas similares, ¿por qué?, porque no tienen para regularizarlos, menos para comprar un vehículo nuevo nacional,

¿Es a ellos a quienes en primera línea perjudican? Caray.

Apenas puedo entender que en «la academia» no les enseñan muchas cosas básicas, mismas que sí o sí, deberían de enseñarles.

Como dijo el Sr. Adal Ramones hace años:

«Punto número uno»…

Cualquier cuerpo policiaco, incluida la Guardia Nacional División Caminos, son empleados públicos y reciben un sueldo producto del erario, o sea que son empleados de la ciudadanía, jamás será diferente a lo antes expuesto. Ninguna placa policial vale más que un civil sin uniforme, que quede bien claro.

«Punto número dos»…

Cualquier servidor público con uniforme está obligado, por ley, a brindar atención, apoyo, ayuda y resguardo a cualquier ciudadano mexicano o extranjero que así se lo manifieste, para eso están, esa es su función prioritaria, como elementos de cualquier cuerpo policial, ayudar a la gente, en todo momento.

«Punto número tres”…

Cualquier «mando» policial que sea encontrado culpable de obligar a sus elementos subordinados, a realizar prácticas de extorsión, perjudicando en su actuar en el patrimonio de la ciudadanía será públicamente exhibido en redes sociales, además, se exigirá su baja inmediata, en cualquier cuerpo policial; policía que traiciona, traiciona dos veces y hasta más, «no mentir, no robar, y no traicionar».

Siempre aclarando amanece más temprano, nada más lo que dice el manual de la razón y sentido común de humanos, en beneficio de la sociedad.

Ojo. Así debería de ser «la oración policiaca» para todo elemento, en cualquier corporación:

«Mi única finalidad en la vida, como elemento policial, desde que abro los ojos por la mañana es servirle a la ciudadanía, para eso me pagan, también para eso me dan gasolina, me dan vehículo, me dan uniforme, me pagan mis viáticos, me asignan armas, me dan placa, gafete, para eso, y únicamente para eso, para servirle a la ciudadanía y si puedo hacer más por ellos, ¡así será!».

Nota: El día que esto se entienda bien y se practique como religión, todos los días, en México dejará de existir corrupción, dejará de existir todo lo malo que hay, eso que tiene enfermo, a un país tan grande como mi Patria, como México.

Por mi parte… ¡Es cuanto!