DIEGO LÓPEZ BERNAL
Existen en la actualidad un sinfín de motivos para poner en la mesa del debate público a la Capital de Tamaulipas; muchos medios de comunicación, tanto convencionales (periódicos) como emergentes (portales y cuentas de redes sociales) traen de encargo a EDUARDO GATTÁS, algunos para defenderlo, pero la inmensa mayoría para que sea el malo de esta película victorense.
En ese mismo tenor, es decir, en el Foro Político, otra gran parte de dichos medios se abocan a la tarea de decir que AMÉRICO VILLARREAL es el bueno de esta puesta en escena, pues las obras de impacto que vemos en Ciudad Victoria son planeadas y ejecutadas por el Gobierno del Estado, que dirige el galeno victorense. Sobre esto no hay dudas, como sí las hay del cochinero municipal.
Foro Cotidiano…
En este tradicional foro en donde cabe casi todo aquello que nos afecta todos los días (poco nos beneficia y, lamentable, pero cae en lo cotidiano), El Espectador se ha enfocado al tema de la inseguridad, demostrando con datos en la mano que la ciudad que nos ha visto nacer y crecer está cada día peor, con muchos rateros y gente violenta alimentando la alta cantidad de delitos, que duelen a todos por igual.
En este mismo tenor, recientemente hemos señalado la tendencia empresarial de presumir lo que no se debe: la seguridad pública mejora. Mentiras y más mentiras, porque lo hemos dicho hasta el cansancio; ¿lo recuerdan? Las autoridades del ramo desalientan las denuncias, con el fin de vender la idea de que mejoramos en este cáncer social.
Lo hicieron desde tiempos de CABEZA DE VACA y al continuar los mismos siempre nos va a quedar la duda si tienen por encargo continuar con esta simulación de que la seguridad mejora, no sólo en Victoria, sino en todo Tamaulipas. Eso es lo que es: alimentar la cifra negra del delito (los que no se denuncian) y maquillar los datos sobre los delitos que sí se denuncian, y más los que se persiguen de oficio. Nada ha cambiado en ese tema.
Foro Económico…
Y para acabarla de amolar, a esta Capital vuelve a pegarle duro el tema de la economía, que está tan pobre que los pocos empresarios locales que tenemos prefieren andar en la grilla que apostar más capital al desarrollo de los victorenses, lo cual impacta en la generación de empleos y, sobre todo, en la calidad de los pocos que hay.
Los números son contundentes: el salario promedio diario de los trabajadores victorenses afiliados al IMSS se redujo en 4.28 por ciento de un mes a otro, pues mientras en febrero era de 560.44 pesos para marzo bajó a 536.44. ¿De quién es la culpa? ¿Cómo se puede entender esto que, seguramente, afecta a la mayoría de los trabajadores en la iniciativa privada?
Hecho está…
Bajemos este telón no sin antes dejar en claro que si el promedio salarial en Victoria bajó es porque se dieron de baja empleos con altos salarios para contratar otros con ingresos por debajo de los 560.44 pesos diarios, así de fáciles son las matemáticas, y esto depende de los dueños de las empresas, los empleadores, no del Gobernador o el Alcalde.
Colofón…
Para aumentar las ganancias nada mejor que ajustar las nóminas (y si se puede evadir los pagar impuestos, qué mejor).
