¿Debemos preocuparnos por la influenza aviar? Esto es lo que sabemos

ANGEL CAMACHO

En los últimos días la influenza aviar volvió a ocupar titulares tras detectarse nuevos brotes en aves silvestres y granjas avícolas en distintas regiones del mundo, incluyendo México.

Y siendo aún más sonado por el caso de una menor de una comunidad rural de Gómez Palacio, Durango, que fue atendida en el Hospital de Torreón, Coahuila, y que murió por este padecimiento. Pero ¿qué tan grave es la situación? ¿Existe un riesgo real para los seres humanos? Aquí te contamos lo que necesitas saber.

¿Qué es la influenza aviar?

La influenza aviar, también conocida como gripe aviar, es una enfermedad viral que afecta principalmente a las aves. Existen varias cepas, pero la más conocida por su capacidad de causar brotes severos es la H5N1. Esta cepa ha causado grandes pérdidas en la industria avícola debido a su alta tasa de mortalidad en aves.

¿Puede contagiarse a los humanos?

Sí, aunque es poco común. La transmisión a seres humanos puede ocurrir por contacto directo con aves infectadas o superficies contaminadas. Sin embargo, los casos en humanos siguen siendo muy raros y no se ha demostrado una transmisión sostenida de persona a persona.

Hasta ahora los contagios humanos han ocurrido principalmente en trabajadores del sector avícola o personas con contacto estrecho con aves enfermas, como el caso de la menor recientemente fallecida en Coahuila. En la mayoría de los casos los síntomas en humanos son similares a los de una gripe común, pero en algunos casos puede ser grave.

¿Hay casos recientes?

En 2025 se han reportado algunos casos esporádicos en humanos en países asiáticos y europeos, pero sin evidencia de brotes comunitarios. En México los focos detectados han estado controlados en su mayoría dentro de granjas, con acciones rápidas por parte de las autoridades sanitarias.

Sin embargo, hace unos días la Secretaría de Salud de Coahuila informó sobre el caso de una niña de tres años proveniente de una zona rural de Gómez Palacio que registró el primer caso de influenza aviar en humanos en nuestro país y quien lamentablemente murió.

Tras el cerco epidemiológico efectuado por la autoridad sanitaria, no se encontró otro caso positivo en su familia ni en las personas que habían estado en contacto con la menor; por lo que se da como un hecho aislado.

¿Debemos preocuparnos?

Por ahora los expertos coinciden en que no hay motivo para entrar en pánico, pero sí para mantenerse informados. Las autoridades sanitarias están monitoreando de cerca los brotes y los protocolos de bioseguridad se han reforzado en granjas avícolas para prevenir la propagación.

Lo más importante es evitar el contacto con aves enfermas o muertas, no manipular animales silvestres sin protección, y consumir productos avícolas bien cocidos, ya que el virus no sobrevive a altas temperaturas.

¿Qué medidas se están tomando?

  • Vigilancia activa: los ministerios de salud y agricultura de distintos países realizan muestreos en aves y monitorean casos sospechosos.
  • Control de brotes: se aíslan granjas afectadas y, en algunos casos, se sacrifican aves para contener el virus.
  • Información al público: campañas educativas promueven buenas prácticas de higiene y seguridad alimentaria.

Aunque la influenza aviar puede sonar alarmante, actualmente el riesgo para la población general es bajo. La clave está en la prevención, el monitoreo y la información clara. Como siempre, ante síntomas gripales inusuales y antecedentes de contacto con aves es importante consultar con un profesional de la salud.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.