JUANY RAMÍREZ
Ayer, la mayoría de las personas vistió con calcetas diferentes, como solidarización a las personas con Síndrome de Down en su día.
Aun así, muchos otros viven con rechazo hacia un grupo de seres llenos de amor… Y esto es discriminación.
Pues la discriminación es una forma de rechazo social injusto, basado en estereotipos, prejuicios y estigmas que afectan los derechos humanos de las personas, en este caso, a las personas con Síndrome de Down.
Como sociedad debemos identificar y entender mejor los factores que existen detrás de la discriminación hacia este grupo; para ellos, la aceptación, la igualdad, la inclusión y el respeto son la clave para crear acciones para erradicarla y promover una sociedad más justa.
Desafortunadamente, la discriminación a la que se ven expuestas las personas con Síndrome de Down es un problema que persiste en muchas partes del mundo y de todas las formas posibles, además, se enfrentan a un sinfín de desafíos pues la sociedad los mira diferentes o los creen incapaces, por ello no se les permite participar en actividades sociales, educativas o laborales.
No tienen acceso igualitario a los servicios de salud, ignorando que estas personas presentan mayor riesgo de enfermedades cardíacas, lo que pondría en riesgo su vida de no recibir la atención adecuada y, para acabarla de amolar, como coloquialmente se dice, se enfrentan a dificultades emocionales, como la ansiedad y la depresión, sin olvidar los cambios repentinos de humor, que no está a su alcance poder evitarlos.
Así es que, por favor, ayúdalos a poder conducirse fácil, cómodamente y felices en esta sociedad que les tocó compartir con quienes nos creemos mejores, no olvides que nadie está exento de tener un integrante en la familia con esta condición.
El gobierno también intenta hacer lo suyo a favor, pues tiene dependencias donde se brinda apoyo, como el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad en México (Conadis), la Secretaría de Bienestar y el programa Prospera.
Estas instituciones apoyan el desarrollo integral de las personas con Síndrome de Down por medio de apoyos para su educación y trabajo, mediante políticas de inclusión social y laboral. Esperemos que todo dé buen resultado.
Dicen que siempre podemos aprender algo de quien menos lo pensamos.
¿Por qué lo digo? Pues quien ha estado cerca de una persona con Síndrome de Down reconocemos que son las personas más amorosas que puedas conocer, ya que a menudo parecen estar especialmente atentas y ser sensibles a su entorno social inmediato.
La mayoría se siente muy inclinada a detectar ciertas señales sociales, captando especialmente los sentimientos y emociones de quienes les rodean; son tan inteligentes como tú, pero a su manera.
Busquemos la forma de romper barreras y puedan conducirse libremente en esta sociedad, sin señalarlos con el dedo y sin hacerlos a un lado, no olvidemos que ellos tienen los mismos derechos y dignidad que cualquier ser humano .
Porque no están por debajo de los demás…
Ni valen menos…
Ni son menos capaces…
Sólo funcionan de manera diferente…
Nos leemos luego.
