Más familias en apuros económicos

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Tamaulipas registra un inicio de año con retos en materia económica mayores a los de 2024, con una tasa de desempleo en enero más alta que en el arranque del año pasado y arrastrando aún un saldo negativo anual en el empleo formal.

Son los indicadores del Gobierno federal los que nos invitan a no perder de vista el Foro Económico, sobre todo en material laboral, porque estos datos desfavorables tienen un impacto mayor en otra noticia dada a conocer en este medio el viernes pasado.

Por si no nos ha leído en nuestra faceta de reportero de El Espectador (el único, por ahora), le recordamos que después de romper el récord de los últimos 16 años en el tercer trimestre de 2024, la tasa de pobreza laboral aumentó de manera significativa.

Se trata de todos aquellos trabajadores a los que no les alcanzan sus ingresos para adquirir lo elemental para su sana alimentación; son tres de cada diez tamaulipecos, pues la citada tasa aumentó de 27.5 a 29.5 por ciento al cuarto trimestre del año que recién terminó.

Empleos de calidad…

Sin embargo, esta información que nos comparte la organización no gubernamental denominada “México, ¿Cómo Vamos?”, son cifras que sólo vienen a confirmar lo que sucedió en nuestro estado el año pasado, cuando miles de trabajadores causaron baja en el Seguro Social y, por lo visto, se tuvieron que emplear en el sector informal.

¿Las consecuencias? Menos ingresos y sin prestaciones de ley; es decir, si se enferma algún miembro de la familia estos trabajadores de escasos recursos no podrán llevarlo al IMSS para su atención médica gratuita y, por tanto, tendrán que pagar por el servicio médico, aunque sea en los “Simi”, que siguen haciendo su agosto con la necesidad de los mexicanos.

Ahora bien, ¿qué responsabilidad tiene en este asunto el gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA y sus colaboradores del ramo económico y del empleo? Pues es muy simple, tienen la obligación de generar las condiciones sociales y económicas que faciliten la llegada de inversiones en todo Tamaulipas.

Entonces…

Ya lo hemos dicho antes aquí mismo: la Secretaría de Economía, que es a la le corresponde el fomento económico, tiene en la secretaria NINFA CANTÚ a uno de los mejores “cuadros” del equipo americanista, lo cual podemos observar en otros indicadores.

Se trata básicamente de la reactivación de la actividad petrolera en Tamaulipas, que se cayó en el sexenio pasado, la cual marcha muy bien al grado de que ya se especula a nivel nacional si nuestro estado está llamado a desbancar a Tabasco en la producción petrolera.

De ese tamaño es la expectativa de desarrollo económico y del empleo, pues hay que recordar que dicha industria genera empleos bien remunerados y con todas las prestaciones de ley, dados los altos riesgos que representa trabajar con el petróleo y otros energéticos.

Hecho está…

Dicho lo anterior, desde este espacio deseamos que el mercado laboral tamaulipeco se fortalezca con las fuertes inversiones petroleras y lo manifestamos así por todas esas familias que dependen de los ingresos de sector para dejar atrás rachas de pobreza y apuros económicos. A nadie se le desea que sigan así.

Colofón…

“¡Es la economía!” Ese fue un eslogan de campaña en los Estados Unidos que tuvo un alto impacto en las elecciones presidenciales; aplica a Tamaulipas más que nunca.

PD…

Ahora viene una necedad: Si pueden evitar que los funcionarios de la Secretaría del Trabajo den declaraciones fantasiosas se agradecerá; la imagen de Estado en esta materia mejorará porque desde OLGA SOSA, y ahora con GERARDO ILLOLDI, esta dependencia se aprecia como la más floja de todo el gabinete estatal.