DIEGO LÓPEZ BERNAL
Como editor de este medio de comunicación que está a punto de cumplir sus primeros seis meses en el ciberespacio, en El Espectador llama nuestra atención el interés que muestran nuestros lectores en la información que se genera en torno a la educación, particularmente en el Foro Universitario.
Las noticias que más impacto tienen son sobre la evolución de la oferta educativa de nivel superior en nuestra entidad, pues tanto en las universidades que maneja el Gobierno del Estado como en la Autónoma de Tamaulipas se actualizan constantemente, en línea con la agenda política y de desarrollo social de nuestro estado.
Y llama nuestra atención de manera particular el caso de la UAT, porque el estilo de este simple espectador no es exaltar a funcionarios, y tampoco a las instituciones; el enfoque simplemente es presentar la información que se considera de interés general para nuestros lectores.
De esta manera, por lo regular el nombre del rector de la UAT, DÁMASO ANAYA ALVARADO, no se destaca en los titulares o primeros párrafos; por el contrario, lo que se informa de entrada es sobre las acciones universitarias, que además resultan de beneficio para la sociedad tamaulipeca. ¿El resultado? La gente consume generosamente nuestras noticias del Foro Universitario.
¿Lo había notado? Tampoco se trata de decir que el Rector o la secretaria de Educación del Estado, LUCÍA AIMÉ CASTILLO PASTOR, hacen bien o mal su trabajo, pues en el caso de la segunda en mención para eso fue designada al frente de la SET, y respecto al titular de la UAT hay que recordar que fue elegido por la misma comunidad universitaria para llevar las riendas de la Rectoría.
En todo caso, para eso son estos espacios de opinión, en donde ponemos nombre y fotografía de quien emite una postura frente al acontecer diario en los diversos foros que abarcan el gran circo de la vida cotidiana, en Tamaulipas, particularmente.
¿Lo hacen bien?
Sobre la Secretaria de Educación en estos momentos podemos decir que semejante tamaño de dependencia gubernamental no le quedó grande, por el contrario, derrochando mesura y responsabilidad mediática, se aprecia que CASTILLO PASTOR cumple con la encomienda del gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.
Sin embargo, llama la atención la labor de DÁMASO ANAYA desde la Universidad, nuestra Alma Máter, a la que seguimos de cerca porque ahí logramos sacar una carrera universitaria, más que por talento propio por humanidad de catedráticos y sinodales que se apiadaron de este mal estudiante Hay que reconocerlo, fuimos “desordenadones” en nuestro papel universitario.
Hecho está…
Sin querer queriendo dimos en el quid del asunto: la UAT bajo el rectorado de médico veterinario ANAYA se perfila en línea con la visión del Estado y camina transformándose hacia un humanismo no visto en la historia reciente universitaria.
Hoy vemos a nuestra Alma Máter al servicio de la sociedad y eso es lo humanamente correcto. Tampoco son halagos vanos al Rector, a quien no conocemos en persona y tampoco es nuestro estilo, porque sólo nos dedicamos a observar su trabajo y consideramos que hasta ahora que marcha bien.
Colofón…
¿Cambiar para seguir igual? El tiempo lo dirá en la UAT y al momento vemos interesante esta labor en la Rectoría, no sólo de DÁMASO, sino de su equipo de trabajo en conjunto. Solo no puede nadie, menos en la Universidad (ni con la SET, al tener que lidiar con el SNTE).
