MA. TERESA MEDINA MARROQUÍN
El 23 de diciembre de 1994, Mario Ruiz Massieu, subprocurador de la República y hermano de José Francisco Ruiz Massieu (exdiputado federal y secretario general del PRI, asesinado el 28 de septiembre de ese mismo año), acuñó la frase “¡Los demonios andan sueltos!”
Fue ese 1994 un año aterrador para un país entonces “gobernado” por un mafioso, así acusado por muchos de impune y multimillonario, llamado Carlos Salinas de Gortari.
Un año donde también mataron a Luis Donaldo Colosio Murrieta por ir contra el sistema que seis años después acabó por pudrirse y dar paso a un gobierno encabezado por el panista Vicente Fox y sus amigos.
Por causa de ese historia, vergüenza terrible para México, debemos reflexionar de una serie incontable de acontecimientos que hoy están a la vista de todos en la política nacional, donde se acusa abiertamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a sus hijos, empezando por Andy, de perpetrar uno de los sucesos más corruptos que ha sufrido nuestro pueblo.
¿Será que esta familia de tabasqueños son en realidad lo peor que le ha pasado al país en la historia contemporánea?
¿Está todo México completamente colapsado y urgido de un cambio político iniciando en Palacio Nacional?
¿Realmente están más sueltos que nunca los demonios o siempre han andado sueltos y solemos olvidar tantos y espantosos episodios de la vida pública?
¿Qué culpa tienen entonces los demonios?
La realidad, desde mi personal punto de vista, es que siempre esta nación ha sufrido (y se protege con el olvido) muchas tragedias cometidas por diversos grupos mafiosos que desde el poder le han hecho un daño inmenso e irreversible.
El gravísimo problema no es, en todo caso, los demonios sueltos, sino más bien los hechos que la justicia ahora observa cuando desde hace mucho tiempo lleva ya los ojos sin la venda que le caracterizaba su naturaleza original e inherente.
A partir de que ese símbolo dejó de ser un gran ejemplo, igual se perdieron la imparcialidad y la objetividad en los ministerios públicos y en los tribunales locales y federales.
La justicia entonces dejó de ser ciega y pasó a juzgar a los protagonistas por consigna, y no a los hechos y argumentos de cada parte.
¿Qué culpa tienen entonces los pobres demonios y hasta el mismísimo diablo cuando son otros demonios, en este caso de carne y hueso, los que detrás de partidos políticos y poderes constituidos, según esto por la ley, tienen a México en medio de una desgracia nacional perpetua?
No estoy matizando los graves actos de corrupción y crímenes cometidos a lo largo de los últimos ocho años en este país, pero tampoco debemos olvidar que no hay nada nuevo bajo el sol.
Y que es la dama de la justicia, la que a partir de que la quitaron la venda de sus ojos, también le arrebataron la balanza con la que equilibraba y sopesaba los hechos, así como la espada con la que ejercía con fuerza y autoridad que se cumpliera la ley.
Impulsa SET nuevas estrategias…
Con la idea de fortalecer las estrategias para impulsar los aprendizajes fundamentales en la educación básica, se efectuó la Reunión de Trabajo para el Análisis Pedagógico de los Instrumentos de Evaluación Tamaulipas Aprende 2026 “Del Reactivo al Aprendizaje”.
Nora Hilda de los Reyes Vázquez, subsecretaria de Educación Básica en la entidad, indicó que el objetivo de esta jornada fue analizar los instrumentos y reactivos de la prueba Tamaulipas Aprende, por grado y campo formativo evaluado, para identificar los aprendizajes, contenidos, PDA (Procesos de Desarrollo de Aprendizaje) y habilidades que se ponen en práctica en el aula.
Resaltó el compromiso del Gobierno de Tamaulipas, que, bajo el liderazgo del gobernador Américo Villarreal Anaya y a través de la Secretaría de Educación de Tamaulipas, a cargo de Miguel Ángel Valdez García, implementa una política educativa que impulsa los aprendizajes fundamentales en beneficio de las y los estudiantes de educación básica.
¡Deseándoles un día maravilloso!
Los leo en: tessieprimera@hotmail.com
