ANGEL CAMACHO
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por una bacteria llamada Treponema pallidum. Aunque tiene tratamiento y puede curarse, sigue representando un importante problema de salud pública porque muchas personas pueden estar infectadas sin saberlo.
La infección puede transmitirse principalmente durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales mediante el contacto directo con lesiones infecciosas. También puede pasar de una mujer embarazada a su bebé durante el embarazo, provocando sífilis congénita, una de las formas más graves de la enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas?
La sífilis puede pasar por diferentes etapas y, en muchas ocasiones, los síntomas pueden ser poco evidentes o incluso desaparecer temporalmente.
Entre las principales señales se encuentran:
- Una llaga o lesión, generalmente indolora, en los genitales, ano, boca u otra parte del cuerpo.
- Erupciones o manchas en la piel, incluso en las palmas de las manos y plantas de los pies.
- Fiebre.
- Dolor de garganta.
- Inflamación de ganglios.
- Cansancio y malestar general.
- Caída de cabello en algunas personas.
Es importante recordar que la ausencia de síntomas no significa que la infección haya desaparecido. Si no se trata, la sífilis puede permanecer en el organismo y, con el paso de los años, afectar órganos como el cerebro, los nervios, los ojos y el corazón.
¿Cómo se contagia?
La principal vía de transmisión es el contacto sexual sin protección con una persona infectada. El riesgo puede presentarse durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales.
También puede transmitirse durante el embarazo de la madre al bebé.
Por ello, las mujeres embarazadas deben realizarse las pruebas correspondientes durante el control prenatal, ya que el diagnóstico y tratamiento oportunos pueden prevenir graves consecuencias para el recién nacido.
La buena noticia: la sífilis tiene cura
La sífilis puede diagnosticarse mediante pruebas de laboratorio y tiene tratamiento efectivo con antibióticos, especialmente cuando se detecta a tiempo.
La Organización Mundial de la Salud estima que ocho millones de adultos de entre 15 y 49 años contrajeron sífilis en el mundo durante 2025, lo que demuestra que sigue siendo una infección frecuente a nivel mundial. Además, la OMS advierte que muchas personas pueden no presentar síntomas o no darse cuenta de que están infectadas.
¿Cómo prevenirla?
La prevención incluye:
- Usar correctamente el condón durante las relaciones sexuales.
- Realizarse pruebas de detección cuando exista alguna situación de riesgo.
- Acudir a valoración médica ante la aparición de lesiones, manchas o cualquier síntoma sospechoso.
- Evitar automedicarse.
- Informar a las parejas sexuales en caso de recibir un diagnóstico.
- Durante el embarazo, acudir oportunamente al control prenatal y realizarse las pruebas indicadas.
- No esperes a tener síntomas
La sífilis puede ser silenciosa, pero sus complicaciones pueden ser graves. Detectarla a tiempo permite recibir tratamiento, evitar complicaciones y reducir el riesgo de transmitirla a otras personas.
Hablar de salud sexual, realizarse pruebas y buscar atención médica a tiempo también es una forma de cuidarse.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
