La CNTE, industria del chantaje

MARCO ANTONIO VÁZQUEZ VILLANUEVA

La postura de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, es un buen motivo para que el Gobierno federal y el Congreso de la Unión reflexionen a fondo sobre lo que se ha hecho con el sistema educativo del país.

Esa organización se caracteriza en ser violenta y por chantajear a los gobiernos para que, a base de protestas (en momentos clave de la vida política y social del país, como ocurre ahora con el Mundial de Futbol), les entreguen el manejo de los recursos destinados a la educación.

Y no es poco, siempre se despachan con la cuchara grande en el tema de las plazas e incluso pretenden decidir hasta en la forma de atender a los niños, casi siempre cuando les da la gana.

El ejemplo puede ser Oaxaca, un estado donde tiene presencia ese movimiento de presuntos maestros cuyos integrantes llevan más de 21 años sin haber completado un ciclo escolar.

Lo más grave es que nunca se ha despedido a los maestros que faltan y mucho menos se les ha dejado de pagar por los días que ocupan en plantones, marchas, bloqueos de carreteras, puertos y vías ferroviarias, o por la toma de edificios públicos por la fuerza, al grado que hoy, incluso, participan en el cerco a un estadio de futbol, una acción que puede costar vidas.

Lo más doloroso es que esta clase de movimientos se dé en los estados más pobres de México y amenaza con generalizarse, sobre todo al ver que se les responde con más recursos o mayor libertinaje.

En ese sentido, la reflexión del gobierno de Claudia Sheinbaum y del Congreso de la Unión debe orientarse a lo que realmente requiere el país, de entrada, deben comprender de una vez por todas que ese movimiento de presuntos maestros lo único que desea es seguir viviendo sin trabajar, cobrando por manifestarse sin importar que se lleven entre las patas en futuro de los niños más pobres de este México lindo y querido.

Acertó, no les interesa en lo mínimo la ley, ni si se reforma o no, lo que buscan es seguir viviendo como reyes sin trabajar o haciéndolo lo menos posible.

Toda ley es perfectible, sobre todo en materia educativa, la reforma impulsada en los tiempos de Enrique Peña Nieto fue positiva porque imponía la competencia por las plazas, la evaluación de los maestros frente a grupo y la evaluación del desempeño de los alumnos, lo que evitaba que anduvieran de protesta en las calles si querían privilegios o permanecer frente a grupo.

Es cierto, le faltó diseñar mecanismos más acordes con cada realidad, es decir, no se puede valorar a todos los maestros por igual cuando los contextos escolares son diferentes, cuando algunos tienen más de 20 años de haber egresado de las normales y otros apenas comienzan, pero, insisto, fue un buen comienzo, aun con la poca voluntad que tuvo el gobierno para aplicarla, y de ahí quizá se tendría que partir.

En este momento los bloqueos en toda la Ciudad de México, la toma de calles y otras protestas realizadas por los presuntos maestros de la CNTE deben dejarle claro al gobierno que los de esa organización solo pelean por intereses de sus liderazgos, sin importarles los niños.

La muestra es que más de 17 mil escuelas están cerradas y cerca de un millón cien mil alumnos no tienen clases desde el primero de junio. ¿La razón? Pues que los dirigentes de ese sindicato quieren más, es probable que incluso pretendan recuperar el control de las plazas para venderlas al mejor postor, sin interesarse en que quienes las adquieran tengan o no el perfil adecuado.

Aquí es donde se nota la urgencia de modificar el sistema educativo, de perfeccionar la Ley de Educación, es claro que se deben diseñar mejores instrumentos de medición y realizar un diagnóstico profundo del sistema.

Igual es urgente conocer cómo pueden concursarse las plazas y garantizar los espacios a quienes obtengan buenos resultados en sus evaluaciones, también es tiempo de revisar la nómina y encontrar la manera en que el gobierno deje de financiar movilizaciones que golpean la calidad educativa de nuestros niños, porque, aunque parezca increíble, les siguen pagando mientras vandalizan y se manifiestan en las calles.

La transformación debe tener su base en la calidad educativa sino no pasará de ser mera simulación, por eso urge mejorarlo, hacer que realmente los niños sean la prioridad y que los maestros sean los consentidos de los presupuestos, cuando todo eso funcione, júrelo, este México lindo y querido ya no requerirá tantos programas de apoyo o asistencia social, becas ni nada parecido, porque todos tendremos una forma de ganar dinero para vivir dignamente.

Por eso le insisto en que los maestros de la CNTE, o mejor dicho, sus dirigentes vividores, deben ser obligados a regresar a las aulas o ser sustituidos por otros que quieran cumplir con esa labor, en estos días nos dejaron ver con claridad que lo único que buscan es seguir saqueando a la nación, y ya no estamos para esos trotes, mucho menos para un chantaje de la magnitud actual, en el que se utiliza un evento mundial para ejercer presión.

Ahora le pregunto, ¿qué haría usted con la protesta de los maestros de la CNTE?, sobre todo después de enterarse de que, en los últimos 20 años, los miembros de esta organización no han completado un ciclo escolar en varios estados.

En lo particular, si yo fuera titular de Educación, los iría sustituyendo por otros que sí quieran trabajar, respetando las liquidaciones que marca la ley, y no sería ninguna represión, sería reconocer que el derecho de los niños a una educación digna y de calidad es superior, que está por encima de sus pretensiones. Correcto, ya no se les debe permitir seguir perjudicando el futuro de México.

Que quede claro, soy de los primeros en apoyar al magisterio y en recalcar que merece mejores salarios y prestaciones, pero desde hace mucho tiempo se ha notado que el problema también está en ellos, porque eligen liderazgos que los saquean y que prefieren negocios como la venta de plazas antes que atender reclamos legítimos.

Lo peor es que algunos de esos líderes que ellos eligen ni siquiera son maestros, como ese que dice que será dirigente del SNTE en Tamaulipas y que actualmente es quien controla el negocio.

No nos distraigamos, porque la CNTE está peor, ha hecho del chantaje una industria que funciona a la perfección porque el propio gobierno la financa y así, pues no se pinches puede…

Respalda Alcalde reconstrucción del tejido social…

Al asistir a la Segunda Sesión Ordinaria del Consejo de Paz y Justicia Cívica, el alcalde de Victoria Eduardo Gattás Báez refrendó el compromiso con el gobierno del doctor Américo Villarreal Anaya para fortalecer las acciones y estrategias de reconstrucción del tejido social en la Capital.

En el evento, celebrado en salón Independencia de Palacio de Gobierno, entregó ante la maestra Laura A. Cordero Callejas, representante de la subsecretaría de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, el “Diagnóstico Integral de Seguridad Humana”.

En la sesión de consejo, donde participó la senadora Olga Sosa Ruiz, diputados locales y presidentes municipales, se expusieron los indicadores de justicia cívica en Tamaulipas y evaluación de estrategias para consolidar mejores entornos de paz en los 43 municipios del Estado.

Al término, Gattás Báez respaldó el proyecto de reconstrucción de paz que implementa la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo y que impulsa el gobernador Américo Villarreal Anaya en la entidad para la fortalecer la construcción de comunidades más seguras, participativas y solidarias.

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