DIEGO LÓPEZ BERNAL
Dicen que la etapa de la niñez es la mejor de todas porque la mayoría de los seres humanos nacemos con una inocencia natural, divina, dirían algunos, aunque esa condición se pierde con el diario vivir en este mundo tan complejo. Algunos pierden su inocencia muy rápidamente y otros tardan más, pero casi siempre es por causas ajenas a su voluntad.
Este fin de semana publicamos en El Espectador sobre el festejo correspondiente que la Secretaría a cargo de SERGIO CHÁVEZ GARCÍA hizo para los hijos (e hijas… ¡No! Este simple espectador se resiste a que, por velado decreto se nos quiera imponer ese lenguaje, tampoco somos Vargas Llosa para debatirlo tan firmemente, pero pues sigue pareciéndonos inútil que una serie de políticos sin la mínima cultura general quieran imponer algo que ni si quiera entienden… Fin del largo paréntesis).
Retomemos el libreto original. La información que difundió la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas, tanto escrita como en imágenes, habla del éxito de la actividad, la cual se agradece porque sí creemos firmemente que este tipo de acciones, a las que consideramos buenas, terminarán por impactar positivamente en los hijos de los trabajadores de la SSPT, muchos de ellos cuyos padres son policías, con todos los riesgos que conlleva para toda la familia.
Buenas acciones generan buenos ciudadanos, por eso compartimos el material informativo con gusto en nuestra aportación editorial para Tamaulipas (ahora que, si los medios nacionales siguen usando nuestra información sin darnos crédito, allá ellos y sus políticas, nosotros seguimos en lo mismo como desde hace siete meses y diez días). ¿El resultado? Una buena cantidad de lecturas y reacciones en el Facebook.
Y es que, como bien lo sabemos, este par de datos seguimos viéndolos como indicadores para visualizar hacia dónde va El Espectador, porque el principal motivo de su creación, edición y esfuerzo diario son, precisamente, nuestros espectadores. (Otra vez nos desviamos del tema central, vamos a retomarlo.)
Inocencias perdidas…
Así como los menores de edad pierden la inocencia en alguna etapa de su vida (con increíbles excepciones que últimamente se multiplican), la mayoría de los seres humanos vamos perdiendo idealismos (inocencia) en los diversos ámbitos de la sociedad; puede ser entre clases sociales, en los trabajos, en la convivencia diaria y hasta en las familias, y todo porque no encontramos muchas personas que compartan nuestra visión de vida.
¿Y en la política?
Terminamos por puntualizar estos comentarios de lunes reflexionando si entre la clase política hay o no personas nobles, con ética, buenos sentimientos, empatía y una serie de virtudes más que se necesitan para ejercer de manera profesional el arte de servir a los demás, que al final de cuentas eso significa la política, atender los asuntos públicos con diligencia.
Hecho está…
La reflexión viene a cuento por el sentido humanista que se pretende imprimir en Tamaulipas a la actividad política, la cual vive momentos de fuertes embates mediáticos para desacreditar al que sea, poniendo en tela de duda si hay militantes en Morena con virtudes como las antes señaladas para aspirar a gobernar ciudades o… al Estado mismo.
Por ejemplo, en los municipios cada vez es más fuerte el desánimo por una buena cantidad de alcaldes de dudoso actuar, como el de Victoria, EDUARDO GATTÁS, o el de Reynosa, CARLOS PEÑA, por citar sólo los más representativos, pero lo que sí se antoja poco sano para la vida pública andar “futureando” sobre la sucesión estatal.
Desde nuestra humilde butaca de simple espectador creemos que no abona en momentos en que los encargados del Gobierno del Estado deben estar totalmente concentrados en su labor, como SERGIO CHÁVEZ GARCÍA, militar de buen corazón que tiene que prevenir los delitos, esos que comenzaron 2025 con una tendencia al alza. Pero son muchos más altos funcionarios, capitaneados por AMÉRICO VILLARREAL.
Colofón…
Excelente semana para todos, en especial para nuestra niñez tamaulipeca es miércoles 30 de abril… Disfruten su día, chiquillada nuestra que lo viejones tendremos el Día de Padre muy pronto también.
