JUANY RAMÍREZ
¿Cómo nombrar y dirigirnos correctamente a una persona con discapacidad?
En México prevalece, o tenemos la fea costumbre, de utilizar términos peyorativos o despectivos al momento de nombrar o dirigirse a una persona con discapacidad, quien día a día experimenta múltiples barreras para poder acceder a servicios públicos; no obstante, también deben lidiar con expresiones inadecuadas y muchas veces ofensivas, que refuerzan prejuicios y estereotipos en contra de este sector de la población.
Para hacerle frente a lo anterior, y con información práctica, el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad tiene como objetivo establecer la política pública para este grupo de personas, así como promover sus derechos humanos, su plena inclusión y participación en todos los ámbitos de la vida.
También da a conocer la manera correcta de dirigirnos a una persona con discapacidad y así promover el buen trato; así que, aunque nos cueste trabajo, debemos aprender o acostumbrarnos a decir “persona con discapacidad”, pues este es el término correcto, porque, ante todo, se le reconoce como un sujeto de derechos.
LA DISCAPACIDAD ESTÁ EN LA MENTE…
Al referirnos como una “persona discapacitada” se concluye que la discapacidad es inherente a la persona y no, es sólo una condición que no la define ni la imposibilita de poder lograr sus objetivos; como siempre lo digo, la discapacidad está en la mente porque aún teniendo limitaciones exploran la manera de realizar sus sueños, de lograr sus objetivos, también hablando de realizarse profesionalmente o desempeñarse laboralmente.
Sólo basta que las altas autoridades fijen su mirada en este grupo de personas para brindarles más oportunidades de trabajo, más inclusión, más espacios públicos, más facilidad para ingresar a tiendas departamentales y hacer que la ciudadanía respete los señalamientos y los espacios libres para personas con discapacidad . Recuerda que su funcionamiento y la posibilidad de su desarrollo integral dependen de la eliminación de las barreras que enfrentan.
Llamémoslas por lo que son: persona con discapacidad física, persona con discapacidad sensorial, persona con discapacidad intelectual o persona con discapacidad psicosocial o mental o, en el mejor de los casos, por su nombre.
Por favor, no utilices frases o palabras incómodas.
Y como lo dijo Robert M. Hensel: “Conóceme por mis habilidades, no por mis discapacidades”.
