No presuman, que para eso los eligieron

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Cuando los gobernantes explotan de “euforia mediática” al presumir avances insignificantes estamos ante personas conformistas, con poca noción en materia de comunicación al perder el enfoque de una auténtica imagen positiva.

El escarnio social se hace presente cuando alguien sale a decir que “avanzamos tanto en esto” sin detenerse a pensar que lo que falta por hacer es lo más importante, no lo que ya se hizo y que, además, debe de ser su prioridad como representantes populares.

Por ejemplo, decir que se taparon miles de baches y se repavimentaron otros tantos metros cuadrados de calles sólo causa risa a la voz popular, porque saben que el presumido avance es casi inútil, ante la cantidad de pavimentos que falta por resolver.

Ahora agreguemos que los datos suelen estar maquillados, en el mejor de los casos, porque muchos están alejados de la realidad y usar estadísticas de este tipo para mostrar la euforia política, a través de los medios de comunicación, resulta contraproducente.

Si a un gobernante lo alaban porque disminuyó algún delito en particular sólo causará hilaridad de las mayorías y su imagen se deteriora; si ese gobernante decide hablar en primer término del reto que tiene enfrente y deja para el último la mención a los avances, podría ganar más respeto que el primer supuesto.

Pero en general eso es lo que pasa en México, con una clase política que no entiende de clamor social, que no sabe comunicar porque las personas que contrataron para esa vital tarea no están capacitadas y siempre caen en las mismas: hablar bonito al político, sólo ayudándolo a empeorar su imagen.

La tarea política en todo el país es brutal, enorme, porque son décadas y décadas de malas prácticas gubernamentales y enfocarse a presumir reducciones mínimas de pobreza, desempleo o tasas delincuenciales, la verdad, no ayuda a la percepción.

Necesitamos gobernantes comprometidos con los retos que asumieron y que prometieron en campaña resolver, que sean objetivos para reconocer que en su periodo gubernamental no podrán acabar con la mayoría de los problemas. ¿Para qué? Para no vender falsas ideas.

Hecho está…

Desde hace varios años los mexicanos le dimos a Morena la confianza para hacer mejor las cosas y esto no está resultando como lo esperábamos. Los resultados son pírricos y se manifiestan en asuntos pendientes muy importantes, como el acceso a la salud y a prestaciones sociales básicas.

Por ejemplo, en Tamaulipas apenas comienzan a devolver los servicios de salud a las mayorías, luego de que el LÓPEZ OBRADOR cometió una de las injusticias más grandes de la historia. Pero esos retos y datos pasan inadvertidos, porque la prioridad es festejar los avances.

Y el más claro ejemplo lo vimos en la administración estatal pasada, en donde la pobreza aumentó y cada vez menos tamaulipecos tenía acceso a los servicios de salud, pero los asesores aplaudían que CABEZA DE VACA los escuchara y presumiera supuestos avances en seguridad pública.

Qué decepción sería que vayamos por el mismo camino de los panistas.